viernes, 18 de septiembre de 2015

Mi ángel y yo


Lo que más le gusta a mi ángel es rezar el rosario. Lo tengo comprobado. Pensé hacerme el ingenioso y decir: "Lo que menos le gusta es conducir, por eso, para compensar, rezo en el coche"; pero protestó enérgicamente: "Me gusta conducir, y además lo hago mejor que tú, como sabes de sobra". Y como lo sé, cambie de tercio.

¿Y si digo que lo que menos le gusta a mi ángel es leer el periódico, él que anda con un pie en la eternidad?. "Ni hablar", me prohibió. "Para alguien tan consciente de su sempieternidad, este paseo por el tiempo que me doy a tu lado tiene un sabor inigualable, y nada más temporal y transitorio que el periódico. Me divierte mucho".

He renunciado. No encuentro nada que no le guste a mi ángel, a todo le saca punta.