sábado, 26 de mayo de 2007

De la voracidad del blogg

Ayer alguien me pedía amablemente que entrase más a fondo en el libro de Juan Antonio González-Iglesias. Se le agradece de corazón el interés en lo que uno pueda decir, y más teniendo en cuenta que ese alguien es lector insaciable e inteligente al que no le voy a descubrir ningún Mediterráneo. Pero sucede que uno se gana, si no la vida, sí la biblioteca (mis nuevas lecturas) con reseñas para revistas y periódicos. Si las escribiese aquí, estaría haciéndome competencia desleal. O con palabras de J. S. Lec: "Oh, nudistas, ¿quién os va a contratar para un estriptís?"

Muchísimo más me preocupa que la voracidad del blogg se termine comiendo mi inspiración poética, tan chiquita y tierna. Si todo lo que pienso y siento lo expongo a estos Rayos y truenos, qué dejaré para mi próximo poemario. Copiaré las palabras de Walter Benjamin, recogidas en Pasos en el agua, el diario de Luna Borge: "El peligro del diario en general reside en descubrir precozmente los gérmenes del recuerdo en el alma y frustrar la maduración de sus frutos". Si es el peligro del diario en general, no digamos ya del blogg en particular, tan inmediato y público.

13 comentarios:

Joaquín dijo...

Otro de los peligros de los "diaristas" o "dietistas" (¿se dice así?) es que viven para escribir la nota o 'post' del día. Me imagino al sr. Trapiello yendo de acá para allá, haciendo esto o lo otro, o hablando con Fulano o Mengano, y pensando en su fuero interno: "¡esto lo tengo que escribir!". El Dr. Marañón tiene un célebre ensayo sobre un escritor de diarios francés, que no digo el nombre para que lo saque a colación algún otro visitante. Aurevoir...

Joaquín dijo...

Ahora que tengo el libro de Marañón a mano, creo interesante esta cita: "PSICOLOGÍA DEL 'DIARIO'. Para mí, la manía del Diario es también una manifestación del tipo narcisista. Normalmente, un Diario íntimo se escribe en la niñez o en la adolescencia, en la época del narcisismo fisiológico (...) Los hombres que de adultos prosiguen su redacción, o la comienzan a esta edad, obedecen a una persistencia anormal del sentido narcisista, muchas veces mezclado con otros motivos al margen de los puramente instintivos, como literarios, históricos, etc. El Diario mismo, consecuencia del narcisismo, acaba por convertirse entonces en la llama que le alimenta, cerrándose así una cadena sin fin".

Perdón por la cita tan larga, pero me parece un diagnóstico certero de "los peligros de los Diarios (y de los blogs)".

ARP dijo...

Bien, vale, por pedir que no quedase, pero el hecho es que en poesía a mí me descubres continuos Mediterráneos.
Bien, contente, todo sea por esa poesía que esperamos como agua de mayo ¡pero sin prisas, eh!

E. G-Máiquez dijo...

Muchísimas gracias a los dos. A ARP por ese balanceo de exigencias y ánimos, que uno no sabe qué agradecer más. Y a Joaquín por la espléndida cita marañoniana sobre no sé quién, que me deja pensativo, mirándome al espejo...

Joaquín dijo...

Despejo la incógnita. Se trata del estudio marañoniano sobre Amiel (1932). La verdad es que el escritor suizo (sobre todo autor de un 'Journal' póstumo) Henri Frédéric Amiel (1821-1881) está hoy perfectamente olvidado. Como debe estarlo también el estudio de Marañón, excelente, cuya última impresión (colección Austral) es de 1998 (todavía se encuentra en librerías).

Joaquín dijo...

Por cierto, Enrique, me gusta este blog porque no me parece nada narcisista (conste en acta).

E. G-Máiquez dijo...

Sin salirnos del tema: interesante cómo aprovecha Arcadi Espada una entrada anterior para escribir un artículo de prensa.

E. G-Máiquez dijo...

Y por supuesto, Joaquín: mi narcisismo me lo mantenéis (gracias, gracias) los amigos.

Carlos RM dijo...

Comprendo lo que dices en tu entrada, Enrique: no se debe quemar toda la leña en esta hoguera. Pero que no deje de arder. Interesante la cita de Marañón que trae Joaquín, aunque no acabo de comprender por qué es particularmente narcisista escribir diarios. No me parece que sea cuestión de géneros sino de intenciones o de voluntad.

Jesús Beades dijo...

También sirve el blogg de depuración. Se comenta lo que uno tiene ganas de decir en prosa, o necesidad de hacer poema en prosa, y para el verso queda la gota irreductible, el átomo inesperado. Se evitan prosa versificadas, que pasan de contrabando como poemas tantas veces.

Anónimo dijo...

no viene al caso
pero permítame interrumpirle y molestarle
y dígame, si le place, qué le disgustó tanto de Pequeña Miss Sunshine.
Como le tengo en estima, de una manera silogística, osea, como Beades le aprecia, y yo suelo estimar lo que Beades estima, (de tal manera me inspira confianza tan curioso poeta), pues me interesa sus motivos.

Si reducimos el motivo último a una cuestión de gustos, no cabe la disquisición, pero puestos a descender al análisis, el guión es ingenioso, original e inteligente, incluida la moralina reactiva final, los personajes están bien dibujados y diferenciados, los actores son, todos, excelentes, como suele ocurrir en el cine americano, donde tienen tanto donde elegir, el parco presupuesto acentúa el brillo del talento, y nos vuelve a demostrar que una película es el guión (por eso Alatriste no solo fracasó, sino que no ha llegado a existir)....en fin, la suma de elementos cargados de bondad no tiene que resultar una obra artística bondadosa...falta el conglomerador llamado director que lo equilibra todo, que lo delimita y lo dibuja, y en este caso, para mi, el resultado es una película hermosa, cargada de pellizcos desagradables que merece la pena soportar por el gustazo del final, donde el abuelo se rie de la azucarada sociedad USA desde...desde donde esté.

En fin, que a mi me ha gustado mucho, y me gustaría recabar su muy autorizada opinión por mor de leerla y en su caso, ponderarla en mi corazón.
Gracias por su tiempo, y un afectuoso saludo.

E. G-Máiquez dijo...

Los anónimos de Beades son mis anónimos.

Veamos, de la Little Miss Sunshine no me gustó su apología de la pornografía (que confunde con la naturalidad) ni, sobre todo, los personajes, tan histriónicos: el niño adolescente/autista, el abuelo macarra, el padre infeliz... Pero lo que ya me indignó fue la muerte del abuelo, que sienten menos que la de un perro. Demasiado deshumanizado para mí. Ya ve: argumentos poco cinéfilos, me temo.

Anónimo dijo...

Sabes quien soy, solo anonimeo para el resto de la humana humanidad.
de hecho sales en el album de Beades, yo te fotografié...

Xacto, ese.

gracias por responderme.

no soy tan sutil, pero tienes razón en tus consideraciones (excepto en lo de la pornografía....yo no vi apology, solo la nombran y definen, mas o menos, a los pobres de espíritu que la usan, especialmente al poli)
lo del abuelo es brutal, pero parece que está dentro de la filosofía de la peli, que primero dibuja a una sarta de deshechos para después salvarlos en un común empeño, no por estúpido menos aglutinador de voluntades, porque cuidao que es jilipoyezco el motivo del viaje.
son caricaturas, pero a mi, que me salva la idea de que Jesús nos salvó porque murió por todos, incluso por esos que parecen que son de otra raza, por lo lejos que están, en todo, (otra dura pero interesante discusión) me parece que la obra esa no falla, que hasta ese grupo deleznable puede dignificarse, aunque sea desde una curiosa perspectiva yanqui, que como sabemos, es una perspectiva sin Dios, es decir, completamente equivocada.

Te libero -desde mi lado de la trinchera- de la cuasi obligación de continuar una polémica, creo que la peli no da mas de sí, y me considero respondido y agradecido, y estoy seguro que tu muy valioso tiempo será mejor empleado en otras mas sabias cuestiones.

Gracias otra vez.