viernes, 30 de abril de 2010

Clic-clic-clic (cara y cruz y canto)

Veladas por los enlaces y la entradita entomológica anterior, dos cosas mías, pero mías-mías, quizá demasiado. La cruz, esta entrada en prosa que se me traspapeló y he llevado aproximadamente a los tiempos (menos alegres) en que fue escrita. La cara exige más clic-clic. Está en este pdf, en la pág. 15. (Obsérvese el retrato tan favorecido (y felizmente prolífico) que me han hecho los ilustradores.)

Y aprovecho la ocasión para agradecer a quien sea, que supongo que será lector del blogg, que me haya hecho un hueco en Wikipedia. Lo ha escrito con la sobriedad precisa, sin meterse en florituras biográficas ni jardines ideológicos. Además del detalle en sí y del tiempo dedicado, le debo un empujón de ánimo y de responsabilidad.

7 comentarios:

Gonzalo dijo...

Recibo Misión en casa y esa columna en particular me pareció digna de enmarcar.

Maria dijo...

También yo la leí sin clic
y me hizo mucho tilin.

Perdona el ripio

Maria dijo...

Ah! y también decir que me ha ilusionado lo de la wikipedia.

Qué suerte esa niña que va a venir al mundo ¿Cuando! con un padre enciclopédico!!

Anónimo dijo...

¿Pero qué cruz? Es precioso. Yo lo metería en un poema (o guardaría para trabajar esa entrada xa un futuro libro de prosas poéticas). El numérico artículo... un 10, y tu retrato ya lo puedes guardar y enmarcar xa la biblioteca: se te parece un poco. A ver si coges el teléfono, que estás hecho un descastao. jgm

E. G-Máiquez dijo...

Lo guardaba, encastado jgm, para poema, pero como entrada de blogg, tal y como nació, resulta mejor, creo. Sí, estoy encantado con el retrato: debe de ser porque se me parece un poco. Gracias por los ánimos. Y a Gonzalo y a María, la del amable ripio.

El Gran Surmano dijo...

De muy mal gusto, en la revista Misión, la publicidad de la joyería "Oh My God" en la que una una joven parece observar, extasiada, el contenido de las vitrinas del templo de la calle Serrano, en las que sólo falta la presencia de un becerro de oro acompañando a los fetiches ordinarios.

Ignacio dijo...

Me ha gustado, de la sobria wikipedia, la adversativa gentilicia: nació en Murcia pero vive en El Puerto, como si hubiera un veto o aversión de los murcianos por mudar residencia.