lunes, 7 de febrero de 2011

Una Escocia soleada

La blogosfera tiene el tamaño del globo terráqueo. Andaba yo buscando alguna escultura de aquellos desnudos que hicieron famoso a Sir Jacob Epstein, y para las que posó el periodista inglés W. R. Titterton. Mi interés era —aviso— estrictamente profesional. Estoy traduciendo un libro de Titterton, y quería saber cuanto más de él. Casi nunca se traduce a un escritor que se ganó la vida posando para escandalosos escultores modernistas. En esa búsqueda caí en un blog escocés curiosísimo. Se llama  y está dedicado exclusivamente a excursiones realizadas en Escocia cuando luce un cielo azul y un sol de justicia (o de misericordia, mejor dicho, tratándose de Escocia). Cuelgan fotos muy bonitas de un extraño paisaje, tan verde como azul, con unos cielos mediterráneos y unos prados cantábricos. En una de esas excursiones habían fotografiado una gran escultura de Jacob Epstein. Por fin pude verla, y estaba bien, aunque sin exagerar. Pero que me quiten lo viajado: ese paseo por una Escocia irreal y cálida me ha gustado mucho. Internet nos permite hacer cosas así. Crear un país septentrional sin frío ni lluvia ni nieve ni niebla ni noches. No es una huida de la realidad, como podría objetar alguno, porque los autores del blog tienen que vivir allí todos los días del año, también los oscuros y lluviosos, que son los más. Luego han de estar dispuestos a emprender corriendo su excursión en cuanto salga un rayo de sol. Ese intento de mostrar sólo lo mejor de uno mismo y de su entorno resulta encomiable. [Encomiable, aunque imposible, más encomiable por eso. También ellos escriben sus entradas al Heart of Darkness, qué remedio.]

2 comentarios:

José Luis dijo...

Ese esfuerzo encomiable de los escoceses exaltando la luz y el color que la climatología les niega se ve en Stevenson cuando Weir of Hermiston ve a su amada en la iglesia y se pregunta "si bajo aquella figura existe un alma inmortal, o es tan sólo un animal del color de las flores"

José María JURADO dijo...

Verdaderamente hay gente para todo, imposibles excursionistas escoceses de días soleados, periodistas que se ponen en pelota, escultores que los usan de modelo... y traductores de W. R. Titterton.

La clave es GKC, may I suppose?