viernes, 21 de octubre de 2011

Celebraciones

Cuando estaba pensando qué repugnantes eran las celebraciones alrededor del cadáver de Gadafi, empezaron aquí las celebraciones porque una banda terrorista haya tenido la deferencia de volver a decir que dejará de matarnos, y seguí como estaba, pensando.

9 comentarios:

Gonzalo dijo...

Yo ampliaría el pensando:

Seguí pensando "qué repugnantes..."

En fin, habrá que agradecer al criminal que tenga la deferencia de, por ahora, dejar de matarme mientras recuerda lo duro de su vida hasta ahora y el ejemplo de sus colegas caídos entre bomba y tiro en la nuca...

Anónimo dijo...

Y ahora, a quién se premia.

LFU dijo...

No deja de ser una paradoja que Gadafi le haya fastidiado la fiesta mediática a la Eta, con lo preparadito que lo tenían todo.

Mora Fandos dijo...

Pienso fuertemente contigo.

Fernando dijo...

Hay que pensar y hay que rezar, Enrique, el momento histórico de España lo exige.

Kris Kelvin dijo...

¿Qué pensarán nuestros muertos?

Anónimo dijo...

Sin arrepentimiento no puede haber propósito de enmienda. De ahí, el valor de la declaración de cese del terrorismo: palabras que no nacen de una convicción interna. Todo está en el aire.
Jilguero

Hipótesis de Riemann dijo...

Qué acertada reflexión.
Y al hilo de los que "tienen la deferencia"...
El matón abandona momentáneamente el escenario.
...Pero el muy... encapuchado sigue, agazapado, tras la cortina, empuñando la pistola... "A ver qué hacéis ahora..."
Y un montón de desgraciados, hala, a tirarse de la platea, del entusiasmo.
- Zapatero piensa que somos tontos.
- No: Zapatero SABE que somos tontos.

Anónimo dijo...

Acabo de vomitar profusamente viendo en la tele al tal Pérez, tan "visiblemente emocionado"...
Yo no sé a qué divinidad hay que rezar, ni en qué postura debemos meditar, ni qué "momento histórico" es este, Fernando, para que lo asqueroso y repugnante pueda ser considerado más benévolamente.