jueves, 17 de enero de 2013

C. R. al rescate


Es Claudio Rodríguez el que acude, como hizo otras veces. En el libro que recoge poemas laterales, borradores, textos rechazados e inéditos, me encuentro unos versos, en el poema "Peso de lo humano", que calman casi del todo mi miedo a no encuentrar nunca jamás otro hilo argumental, como en El pábilo vacilante, que le dé espesor narrativo a estas notas al paso del blogg. Canta C. R., y me reconforta:
Mirando el tiempo y el monte 
y la alondra en el tapial 
y el trigo alto (los ojos 
que sienten la libertad). 
Situando en cada sitio 
las cosas, con ese azar 
que no se inventa, que nace 
de la esperanza total.
Amén. 


7 comentarios:

ACdR dijo...

Dices bien. Como dice un aforismo de R. Eder, mientras haya vida "van saliendo las cosas".

Ignacio Trujillo dijo...

Claro, claro, el hilo es el de la propia vida.

Enrique García-Máiquez dijo...

Ea, buen motivo para releer a Eder. Lo meto en el maletín. Gracias ACdR.

Y el hilo es la vida, tienes razón, Ignacio; la cuestión es enhebrarlo, y ahí es donde entran en juego la libertad en la contemplación, ese maravilloso "azar que no se inventa" y la "esperanza total". Así, y el hilo, puede ser.

Miguel dijo...

No sé si tiene algo que ver o es sólo la fiebre de la inculturación, pero me viene a la mente Montale:

"E ora che ne sará
del mio viaggio?
Troppo accuratamente l’ho studiato,
senza saperne nulla. Un imprevisto
é la sola speranza. Ma mi dicono
che è una stoltezza dirselo."

La inspiración viene cuando menos lo esperas, ya sabes.

AFD dijo...

Geniales esos últimos versos y ese azar. Y un feliz cumpleaños tardío para ti, querido Enrique.

Javier Vicens dijo...

También Aracne tiembla en la chumbera
cuando el fulgor plateado que ha tejido
queda entregado al viento y al olvido
y ella a merced de una azarosa espera.

No sé que título ponerle a estos versitos. En inglés quedaría bien: Arachne Trembles in the Prickly Pear. Da igual, se los dedico a usted si no le importa. A usted y a la espinosa espera.

Enrique García-Máiquez dijo...

Gracias a todos.

Preciosos versos, Miguel. Un imprevisto es la única esperanza. Qué bonito. Para mí yo hubiese escrito: "Del futuro, lo único previsto es la esperanza".

No llegas con retraso, AFD. Mil gracias por esa felicitación, que sabe a gloria, ¡desde tan lejos!

Mil gracias por los versos, con eso tan levantino de mezclar lo rural y lo barroco. Qué bien. No sabía que chumbera se decía así, qué chulo.

Por cierto, me ha hecho mucha ilusión encontrarme a Mora Fandos en los +1 porque él en su Tan cerca, tan lejos tiene una idea fantástica: el que escribe un diario sólo entiende la significaci´no de los hechos a posteriori. ¿Quién sabe qué azar que no se inventa está operando ya con todos nosotros?