martes, 2 de junio de 2015

Agradezco esa pregunta


Carmen pone cara de aséptico interés intelectual. Casi se pone la mano en la barbilla. Con una voz neutra, me pregunta: "Papá, ¿tú por qué riñes todo el rato?" Pego un respingo. Pero reacciono a tiempo y fingiendo, a mi vez, frialdad académica, respondo: "Me alegro, Carmen, de que me hagas esa pregunta tan profunda e inteligente. Hace mucho tiempo que deseaba explicarte lo del Pecado Original".