sábado, 20 de junio de 2015

Ni Dios (dos)



Qué risa —por dentro— ayer. Se repitió la escena que contaba en este artículo


Pero todavía más teológica. Afirmaba, muy enérgica, una compañera que "La ley de Protección de Datos no la cumple ni Dios". Y yo no podía dejar de sonreír, de reírme por dentro, de morderme los cachetes para mantener la compostura. ¡¿Cómo va a cumplir Dios omnisciente la Ley de Protección de Datos?! Cómo se entere el fiscal. Dios está de un políticamente incorrecto que enamora, la verdad.