lunes, 16 de mayo de 2016

Seré duda


Llevo ya unos tomos del diario de Trapiello en el que apunto las palabras que usa que no conozco. No es un trabajo exhaustivo, porque a menudo mi subconsciente se cansa de reconocer, a cada paso, mi ignorancia y se hace el sueco, o porque el sentido del contexto me crea la ilusión de que conozco tal palabra. Pero tampoco es una frivolidad, por mucho que suponga un reto juguetón a los lectores de Rayos y truenos, para ver si ellos sí las saben. Creo que hay un empeño muy consciente de Andrés Trapiello y muy quijotesco de defender a los humildes y abandonados del diccionario. Hay que contarlo entre los méritos de Salón de pasos perdidos y no es sólo semántico, sino un mérito estilístico, ya que nunca suena a rescate impostado ni voluntarioso, lo que tiene su dificultad (vencida). El valor ético se da por descontado: es ponerse del lado del débil.

De Seré duda he señalado las siguientes palabras:

Salvadera 
Binza 
Fárfara 
Soñarrera 
Deliquios 
Miodesopsia 
Zamarro 
Piquera 
Ecdóticas 
Nidia 
hidropónicos 
fusca 
ferinos 
contumelia 
opílate 
balandrán 
jeribeque 
cabás 
retestinados 
pinjantes 
hedentina 
alcaná 
tósigo 
síncopas 
sebes 
paleras 
chirlatas 
cespitar 
acucia 
calina 
bausanes 
acúfenos 
frazadas 
alcatifas 
albarelos 
redomas 
bergamota 
vaharina 
zacho 
tabaleo 
peterete 
escaque 
esquicio 
espelunca 
chibalete 
martelo 
albéitar 
esteva 
lagareta 
alcatifa 
abacería 
botarga 
alboroques 
feróstica 
grimorio



4 comentarios:

Marcela Duque dijo...

Acabo de leer "El gato encerrado" donde hace todo un listado de cosas, porque sí. Muchas de las cosas ni siquiera me sonaban. Busqué algunas de las que me sonaban más evocadoras. Entre ellas estaba "chibalete", que también lo apuntas, pero escrito con "v". Se lo tomé como un punto a favor... me pareció más sincero, como escrito de memoria y no sacado de un listado de palabras raras para ir salando sus escritos.
Lo mismo con "scrimshaw" ("arte de la escultura y la pintura sobre marfil o la grabación en los dientes y huesos de la mandíbula de los cachalotes"), escrito "screemshaw".

Gonzalo García Yangüela ن dijo...

A bote pronto sólo conozco acúfenos y abacería. Esta última porque se puso de moda abrirlas en Sevilla hará unos 5 años.

Gonzalo García Yangüela ن dijo...

De alboroque conocía el restaurante trianero de ese nombre... creo que no cuenta, ¿no?

http://restaurantealboroque.com/

Rafael Sánchez Saus dijo...

Será por viejo, pero hay ahí bastantes palabras que me son conocidas: escaque y pinjante, por ejemplo, proceden del lenguaje heráldico. Soñarrera, deliquios, contumelia, jeribeque, retestinado (de retestín), tósigo, síncopa, frazada, redoma, bergamota, acucia, espelunca, albéitar, abacería, alboroque, feróstica...
Aunque tal vez alguna de ellas no la haya oído y usado en el sentido en que la emplea Trapiello. En todo caso, un buen conjunto de palabras de todas las procedencias, cultas y populares, que merecerían mejor suerte.