martes, 6 de junio de 2017

Dos poemas de Jiménez Lozano


Ni contradicción flagrante ni repetición evidente, sino un justo medio en el que caben la continua reflexión del poeta y su corazón inquieto. Yo prefiero la primera entrega, pero le reconozco la honestidad a la segunda. Ambas sirven para hacernos una idea de la categoría de Jiménez Lozano como poeta y como pensador:


CARTA A KIERKEGAARD 

 Le escribo a Soren Kierkegaard
 
las últimas noticias: disolución del mundo. 
Mas hay aves en el cielo, 
lirios en el campo. No ocurre 
nada. 
 ..........................Anunciaciones, 2008

 * * *

LEYENDO A KIERKEGAARD 

 Leyendo en Soren Kierkegaard
 
las razones últimas de la disolución del mundo, 
pienso que aún hay aves en el cielo, 
y en el campo lirios. “¿Qué ha ocurrido, 
entonces?”, pregunto. “¿Puede ocurrir algo? 
No contesta, y tiemblo. 
 ...............................Los retales del tiempo, 2015

3 comentarios:

El curioso parlante dijo...

Siento contradecirle: para mí es mucho mejor poema la segunda versión que la primera. Creo que el excelente Jiménez Lozano se ha corregido muy bien. Es más, el primero (en el que falta un "a" en el primer verso) no se entiende si no se lee el segundo (en el que faltan unas comillas y una "k" en el título).

Enrique García-Máiquez dijo...

Corrijo mis erratas, muchas gracias. Y no sienta contradecirme.

Anónimo dijo...

Leo en el blog de Jesús Sanz Rioja la frase siguiente:

"Las fases de la historia de Europa han sido el paganismo, el cristianismo y el estupidismo. (Tuit de Enrique García-Máiquez). [Es frase que atribuye a Flaubert].

Ignoraba la frase, y por tanto desconozco su contexto. Pero, ¿de veras cree que en Europa todo lo que, en los tiempos modernos, no ha sido cristianismo, es "estupidismo"? ¿Lo es Goethe, a quien también se cita, y que tan repetidamente proclamó su condición no-cristiana (baste recordar el 59 de sus "Epigramas venecianos", que copio: "Soy capaz de soportar muchas cosas. / Soporto casi todo lo que me fastidia, / como un Dios me lo ordena, / con ánimo tranquilo. / Muy pocas cosas me repugnan tanto / como el veneno y las serpientes, / son cuatro: el humo del tabaco, / las chinches, el ajo y el signo de la cruz") ¿Lo es el propio Flaubert, quien en nota suya, conocidísima por haberla incluido Marguerite Yourcenar en sus "Memorias de Adriano", dice que “Los dioses no estaban ya, y Cristo no estaba todavía, y de Cicerón a Marco Aurelio hubo un momento único en que el hombre estuvo solo” (y añade la Yourcenar que “Gran parte de mi vida transcurriría tratando de definir, y luego de pintar, a ese hombre solo y, por lo demás, unido a todo”?) ¿Lo es, en fin, cualquiera que en los tiempos modernos no sea cristiano?

Y soy consciente de que el lugar para esta nota era el blog del propio Jesús Sanz; pero no tiene opción a comentarios. Yo no soy ningún "comecuras" (es él quien emplea la palabra), y muchísimos creyentes, curas o no, tienen mi respeto, y no pocos mi admiración. Pero lo que dice no es verdad, sencillamente. O es una verdad tan sumamente sesgada y parcial que equivale a no serlo.