Siempre me encantó una guapa
del brazo de un hombre feo.
Ayer me daba esperanzas
y hoy nos veo en un espejo.
Una tormenta de ideas con algún rompimiento de gloria
Siempre me encantó una guapa
del brazo de un hombre feo.
Ayer me daba esperanzas
y hoy nos veo en un espejo.
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¿Mi mejor sueño?
El que me entra después
de haber comido...
Si estoy triste sin motivo,
me alegra el bien objetivo.
Si hay razón de mi tristeza,
me alegra mi inteligencia.
SEGUID DISIMULANDO
El castillo estaba rodeado
de alegres cadáveres.
Los cuervos curioseaban
y pronto el sol, reverberado
en su negro plumaje
llamaría la atención de los buitres.
Oculto entre los cadáveres
el cobarde había decidido
hacerse pasar por muerto.
Lo hizo tan bien
que cuando los soldados muertos
comenzaron a ponerse en pie
y congregar a sus caballos,
él seguía muerto
y no pudo levantarse.
LAS TARDES
¿Adónde irán, Josefa, estas tardes contigo?
¿Crees tú que podrá este amor de nosotros
convertirlas en oro,
liberarlas del tiempo para que sean eternas,
para que nos acojan cuando estemos ya lejos?
Tardes, Josefa, muchas tardes
que no sé donde irán si dejas de mirarlas,
si tus ojos tan limpios no recrean los chopos,
el río, los caminos, la alta torre del tiempo.
Tardes de oro, de lluvia, que para ser eternas
dicen que han de pedirlo dos que se amen mucho.
¿Tú crees que nosotros, veteranos amantes,
habremos conseguido salvarlas beso a beso?
"Mira la luna",
dice mi hijo, y en su honor
loo a la luna.
(Exagero mi asombro
y es, al fin, el preciso.)
Tan derrotado
que no encuentro siquiera
a quien rendirme.
(A Dios podría, pero
sería una victoria.)
El depósito del alma
otra vez tengo en reserva.
Se me encendió la luz roja
de cuando envidio a cualquiera.