lunes, 26 de octubre de 2009

Doble salto

Lo de las negrillas de Alba me tiene negro. ¡No son mías! La foto, ay, sí. Pero como Miguel me alababa el artículo el otro día en un comentario, y yo soy muy sensible al aplauso, ahí va, por si acaso cunde el ejemplo.

El otro artículo va de Hugo y el golf. Me lío bastante, lo reconozco, aunque es normal teniendo en cuenta que mi problema (grande) con el golf, además del swing naturalmente, es lo que me gusta. Quien escribe es un golfcohólico anónimo.

(Tampoco hay descartar que me haya decidido finalmente a los sendos enlaces para disimular la entrada que sigue.)

9 comentarios:

Andoni Rentería dijo...

Con perdón, pero disiento: la democracia es algo más que un mero procedimiento de toma de decisiones. Esto al margen de lemas. Un abrazo, A.

Ignacio dijo...

"en el golf no queda más remedio que reconocer la ineptitud propia..."

¡Quià!, que diría el otro. Nadie como los golfistas para echar la culpa al afeitado de la hierba, al viento, al sol o a la sombra, a uno que tosía. Todos los golfistas que conozco tienen una idea platónica de su propio juego, idea que nunca se ve reflejada en la realidad. Y es curioso que no se digan, después de tantos años, que si no he jugado nunca como creo que juego es que en realidad no es así como juego.

E. G-Máiquez dijo...

Ya me temía yo que no iba a cundir el ejemplo, pero no tienes que pedir perdón por disentir, querido A. Yo, muy democráticamente, te agradezco la disparidad de opinión.

Mira, sin embargo, con cuanta autoridad disiente Ignacio, y me temo, touché, que con parte de razón. Es verdad que muchos golfistas tienen un juego platónico, pero luego el hándicap, ay, es aristotélico y pone las cosas en su sitio.

Andoni Rentería dijo...

El problema es que no es mera disparidad de opinión... no confundamos la democracia con el relativismo; bien entendida, en ella hay un núcleo duro de valores fuera del juego de mayorías. Lo que nos lleva, me temo, otra vez al campo de lo deportivo.

Jesús Sanz Rioja dijo...

A mí también me ponen del hígado los que se arrogan el derecho a modificar tus textos sin consultarte. Porque ya son mayorcitos para saber que eso de añadir negritas es modificar el texto.

Ignacio dijo...

Un comentario que no tiene nada que ver pero que creo te va a hacer gracia: dos columnistas del NYT la misma semana eligen como tema a la iglesia católica, con lo caro que está el espacio de columna. Es curiosa la fascinación que ejercéis allí: pasa lo mismo que con los británicos, en NY se puede vivir de ser un englishman o de ser papista.

Los enlaces, a lo bestia como suelo:

http://www.nytimes.com/2009/10/26/opinion/26douthat.html?_r=1

http://www.nytimes.com/2009/10/25/opinion/25dowd.html?em

Anónimo dijo...

Me temo que últimamente, y gracias a la versatilidad del término, democracia es el medio por el que el relativismo asciende a la categoría de 'moral'.

Me irrita este vocablo, 'democracia', sr. Ortega...

jgm dijo...

Muy buenos los dos. Lo de las negritas es espantoso. jgm

Aquilino Duque dijo...

Puse en ALBA un comentario porque el lema "Todo pòr la Patria" no data de "los años treinta" o sea, de Franco, sino de muy atrás y de Ultrapuertos, donde aún campea hasta en los cuartelillos de la Gendarmerie: "Tout pour la Patrie"