viernes, 30 de octubre de 2009

Reseñas (y rosario)

Ha aparecido una nueva reseña de Lo que ha llovido. Está aclick. Es sólo para suscriptores, lo siento. Pero no importa, os la resumo: me pone bien. Al leerla, he echado de menos a mi madre. Cuánto le hubiese alegrado, como todas las que estaban bien escritas. Salió una favorable pero regular redactada y que confundía la raza de mi perro y no le hizo tanta gracia: “Más la leo, menos me gusta”, sentenció. Esta le habría gustado. No tanto como la de José Luis García Martín, que le dio una de las grandes alegrías de sus últimos meses. Yo me sentiré en deuda con García Martín de por vida. No dejaré de estarlo ni aunque en el futuro destroce mis poemas o los ignore. Hubo un solícito amigo que jamás ha escrito en público nada sobre mis libros (y está en su derecho) que me llamó por teléfono para calentarme sobre no sé qué punto discutible de la reseña, y me faltó poco para, olvidando la esmerada educación materna, mandarlo a la mierda. Ya estábamos en el hospital del Puerto y mi madre seguía encantada, feliz con aquel artículo. El título ("En estado de gracia") le hacía sentirse particularmente orgullosa. De leer reseñas favorables a mis libros o elogios pequeños o menciones honoríficas en artículos de otros o en entrevistas no se cansaba nunca.

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Para animarnos a rezar el rosario nos dicen a veces que una mujer no se aburre de oír los mismos piropos. No sé yo, porque las mujeres que conozco al cabo de un rato piden un poco de creatividad. De lo que no se cansa una mujer, según mi experiencia, es de oír hablar (bien) de su hijo. En eso sí que son inagotables. Así que es muy probable que en verdad a la Virgen le guste tanto el rosario porque es una oración cristocéntrica.

18 comentarios:

jaime dijo...

Y a mi me queda el orgullo de habérsela leído el primero y "entera" (le dije por teléfono que iba a leerle lo más importante, y me dijo: "no, no, leemela entera por favor").

Muy bueno y fino lo que dices del Rosario: más que misterios del rosario, habría que hablar del "misterio" del rosario.

Ángel Ruiz dijo...

Esta es de las entradas para enmarcar (y para enmarcarla también con el primer comentario de Jaime).
Sobre lo del rosario, una pedantería mía: en Alemania recitan los misterios dirigiéndose, a la Virgen, claro, pero diciendo "Jesús, al que concebiste"; y en la wikipedia (http://de.wikipedia.org/wiki/Rosenkranz) veo que así era también en latín: (Iesus)
Quem, Virgo, concepisti.
Quem visitando Elisabeth portasti.
Quem, Virgo, genuisti.
Quem in templo praesentasti.
Quem in templo invenisti.

Anónimo dijo...

En la página de Estado Crítico hay otra reseña de Lo que ha llovido.

Novalis dijo...

La mejor invitación al Rosario que he leído.

Maria dijo...

Es así, Angel Ruiz, también en Austria.
Lo bueno que tiene es que ayuda a la contemplación.
Las madres desde luego que gozan en sus hijos más que en sí mismas. A veces me pregunto qué será de mí cuando sea abuela...

José María dijo...

Buen argumento, muy en la línea de Juan Pablo II en la Rosarium V.M. Me ha gustado, sí señor.

Anónimo dijo...

También al Hijo le gusta que bendigan a su Madre.

Verónica dijo...

Qué buen remate hoy, en que está a punto de acabar "el mes del Rosario". El Rosario es cristocéntrico, porque también la Virgen "transparenta" como nadie a Jesús: Ella vivió en, por y para su Hijo, como nunca nadie. A mí me ayuda lo que decía Juan Pablo II, eso de "contemplar con" María, intentar mirar el Rostro de Cristo con los ojos de María, aprendiendo en su escuela, como niños pequeños llevados de la mano de su Madre. ¡Qué distinto el Rosario cuando se coge entre las manos con esta confianza, sabiendo que Ella nos conduce al ir desgranando las avemarías!

Le preguntaron una vez a Juan Pablo II que qué podían rezar por él, y el Papa respondió "Rece usted por mí un Avemaría". La persona -creo que era una señora- se sorprendió, como diciendo "¡Qué poco me pide Su Santidad que rece!", pero el Papa, que adivinó su pensamiento, respondió ágilmente: "Eso es que no sabe usted lo mucho que es un Avemaría" (no es literal, pero la anécdota sí es auténtica).

Enhorabuena por la entrada.

Antonio Rivero dijo...

Una reseña que leí sobre tu libro es en un blog llamado http://joserraayllon.blogspot.com/2009/09/lo-que-ha-llovido.html que lo escribe José Ramón Ayllón, (según me dijo él, tu lo conoces) filósofo y escritor asiduo en la editorial Ariel.

Yo la verdad es que me decidí beberme entero el libro (porque había leído algunos fragmentos) mediante esta crítica.

Saludos Enrique

E. G-Máiquez dijo...

La reseña de Cotta fue estupenda. Gracias por sacarla a colación, Anónimo. También, A.R., le agradezco mucho lo suyo a Ayllón.

Y a vosotros los comentarios.

Copio y pego la reseña de Aceprensa, por si alguien se quedó con las ganas:

LO QUE HA LLOVIDO, por Álvaro Bustos, en Aceprensa:

No es frecuente que la buena literatura se detenga en un blog; y menos que una selección de entradas de un blog se convierta en un libro de calidad. No es fácil ni frecuente, pero es lo que sucede con este amenísimo Lo que ha llovido, blog y diario cuya existencia el autor justifica, siempre con ironía y humor, en un “Aviso para navegantes” de la blogosfera y de los procelosos mares literarios.

Enrique García-Máiquez es poeta, columnista del Diario de Cádiz y profesor de instituto en El Puerto de Santa María. Lo que ha llovido contiene una selección de dos años de “Rayos y truenos”, el blog que dirige con puntualidad ejemplar. Pertenece al grupo de meritorios poetas andaluces reunidos en torno a la colección de poesía Númenor, que edita magníficamente este volumen.

Gustará a muchos, sencillamente, porque García-Máiquez escribe muy bien. Y porque resultan entrañables y entretenidas muchas entradas de este singular diario, con su ironía amable e inteligente y una dicción impecable (poco frecuente en la blogosfera): desde los versos propios y ajenos que cita y comenta con tino, a las anécdotas de la vida literaria, del instituto o de su misma casa, pasando por sus pasiones literarias: el comentario a los versos inmortales de Dante, la poética breve del haiku, las traducciones en marcha de otros poetas...

La prosa es clara, sintética y eficaz: apropiada para la atmósfera, como de revelación lírica en voz baja, que se percibe en muchas de sus observaciones. En ellas advertimos una contemplación lírica de la realidad (y de sí mismo) poco frecuente entre los escritores de diarios: agradecida y condescendiente, crítica y cordial a un tiempo, humana y trascendente. Desde la atalaya privilegiada de su blog García-Máiquez mira el mundo con ojos de poeta y aprecio por la palabra; pero demuestra ser también un buen amigo de sus amigos y un lúcido intérprete de las borrascas y anticiclones del día a día.

Manupé dijo...

Mi hija le regaló por Mayo a su madre una flor pegada sobre una cartulina con una frase que decía:

"Dios no podía estar en todas partes a la vez, y por eso creó a las madres".
La frase es buena pero la respuesta de mi mujer, mejor:
!Que letra más bonita tiene mi niña!
Yo añado una cita de Napoleón:
El porvenir de un hijo es siempre la obra de su madre.

E. G-Máiquez dijo...

La respuesta de tu mujer es extraordinaria. Muchísimas gracias: me he emocionado.

Miguel Angel dijo...

Benditas madres. La de JLGM es feliz motrándome los viejos recortes de periódicos y las “Canelas Finas” que Ansón le dedicó a su hijo. Se para conmigo en la calle y me habla y me cuenta y me dice… ¡y no para!. Yo la escucho regocijado, casi tanto como cuando os leo.

AnaCó dijo...

Gracias por copiarnos la de Aceprensa, yo me había quedado con las ganas. Está muy bien, es una lástima que sea sólo para suscriptores.

Rafael G. Organvídez dijo...

Enrique: Gracias por entradas como esta. Es extraordinaria. Un gran homenaje.

Agus Alonso-G. dijo...

Gracias.

Nacho fp dijo...

Es una gran suerte que García Martín te tenga tan en cuenta. ¡Enhorabuena! ¿Cómo conseguir tu libro? Creo que acabaré llamando a Fidel. Un abrazo
Ignacio

Artemi dijo...

Bueno, aunque mi reseña no está a la altura de las que he leído, he escrito una, por si quieres leerla. Quizás pueda tener interés por la objeción que te propongo y se desencadene una discusión a lo Chesterton. Quizás no, en fin, un saludo desde la barra.