miércoles, 12 de diciembre de 2012

Doble vergüenza


En el artículo de hoy, lloriqueo. Y lo hago con una doble vergüenza, primero, porque, como digo, "no estoy tan tan mal" y segundo, porque, como no digo y dijo Safo, no nos atañe eso. Claro que Arquíloco sí se habría quejado, aunque sin lloriqueos, desde luego. 


2 comentarios:

Eduardo del Pino González dijo...

Fantástico, Enrique. Cuando un poeta poeta lee los versos clásicos su valor se dispara.

Máximo Iribarren dijo...

"Piensa globalmente y actúa localmente", dice un famoso adagio moderno. Vuestra queja es la de todos.
Un abrazo