miércoles, 19 de diciembre de 2012

Unos y otros


Lo que unos nos quitan —a los que no podemos correr—, otros nos lo dan, por sorpresa. 



13 comentarios:

Anónimo dijo...

Sobre lo que se comenta en el artículo acerca de Depardieu y el fisco,van unos datos actualizados:

"Los países europeos con mayor presión fiscal son los nórdicos, con Dinamarca (48,2%) y Suecia (47,1%) en cabeza. Por detrás aparecen Bélgica (44,3%), sobre todo por el peso del impuesto sobre la renta, Finlandia (43,1%) y Francia, Italia y Austria, las tres con una presión fiscal de un 42,8% de su PIB.

Entre los países que tuvieron menor presión fiscal en 2008 están Rumanía (28%), Eslovaquia (29,1%), Irlanda (29,3%), Lituania (30,3%) y Estonia (32,2%). Alemania se sitúa en el mismo nivel de la media (39,3%) y Reino Unido un poco por debajo (37,3%)".

Yo supongo que para todo hay gustos; pero, personalmente, preferiría una España más parecida a los países del primer párrafo que a Rumanía, Eslovaquia y demás. En todo caso, parece claro que la afirmación sobre las muchísimas bondades de los impuestos bajos es, como poco, discutible..., a no ser que, efectivamente, uno tenga como modelo de país que desea a rumanos o eslovacos, sin duda respetabilísimos, pero que no me parece a mí que sean de lo más puntero de Europa en cuanto a bonanzas económicas.

Anónimo dijo...

En el último número de la revista Misión su directora nos informa de una curiosa norma social sueca, la “ley” de Jantelagen, que consiste en que nadie debe sobresalir, para no ofender al común, y que ha llevado, por ejemplo, a reprochar a la encargada de un comedor escolar el que ofreciera unas comidas mucho mejores que las de los demás colegios de la localidad.
La huida de Depardieu parece una reacción contra ese criterio, seguido por tantas administraciones tributarias, que, ciertamente, no reprochan la excelencia, pero la sancionan.
Jilguero.

BV dijo...

Sí, la presión fiscal confiscatoria es buena porque los rumanos son un desastre.

Anónimo dijo...

Yo no he dicho, ni pienso, lo que parece atribuirme BV. Me he limitado a dar unos datos, que en mi opinión contradicen lo que en su artículo afirma G-M, esto es, que "la bajada de impuestos fomenta el ahorro, la inversión, el consumo y la creación de puestos de trabajo, redundando al final en mayores ingresos fiscales y en menos cargas sociales para la Hacienda Pública". Si BV (o alguna otra persona) tiene datos que desmientan los que yo aporto, bienvenidos sean. Yo me limito a decir que esas afirmaciones suyas son "como poco, discutibles". Quizá BV piense que no, que sobre ese tema no se puede discutir, que esa idea (impuestos bajos igual a prosperidad económica) es algo así como artículo de fe y no necesita datos que la apoyen. En tal caso, no pienso lo mismo.

Anónimo dijo...

Supongo que le vemos al fin recatado en el puro anonimato porque ha descubierto usted el notorio encanto de sentirse pueblo -que decía Cansinos de la anónima copla andaluza. Cuando descubra el no menos notorio placer de que se le detraiga vía impuestos el 50% de su renta, cosa que le parece deseable (en los demás), déjeme un mensajito de los suyos bajo el seudónimo de "confiscado", porque eso es lo que será.
BV desde bberry

Anónimo dijo...

Tiene BV cierta tendencia a pensar por mí, según parece, o al menos a imaginarse lo que yo pienso. Una cosa es que crea que los impuestos son necesarios; otra muy distinta, que también crea en su progresividad, es decir, en que paguen más quienes más tienen. Pedir que un trabajador, o un parado, paguen ese 50% que ella dice, sería de locos; ni lo deseo para mí, ni para los demás. Pero sí deseo impuestos altos para quienes ganan millones (de euros), esos supermillonarios que, al contrario que en la propia Francia, o en los USA, no han dicho (ni dirán, me temo) una palabra pidiendo que se les suban los impuestos. Yo no sé si BV entiende que cualquiera que pague un solo euro de impuestos no es un contribuyente, sino un "confiscado". Tampoco sé, si ése es el caso, cómo cree que debieran financiarse los servicios públicos, o si sencillamente piensa que no debieran existir. Pero, al contrario que BV, no me permito sustituir mi ignorancia de lo que piensa con mis propias especulaciones. Le resumo mi opinión, para que no tenga ya que tomarse el trabajo de inventársela: 1) Yo creo en la necesidad de que existan servicios públicos de calidad. 2) Pienso que, como públicos, deben financiarse con dinero público, esto es, con dinero de todos, particularmente vía impuestos. 3) Deben subirse los impuestos directos a los que más tienen, y controlar el gigantesco fraude que se produce entre ellos (en vez de, por ejemplo, amnistiarlo). Y 4) Sólo una vez hecho eso, NUNCA ANTES, se podría plantear la necesidad de subir impuestos que afectan por igual a todos (por ejemplo, el IVA), y que por tanto no son progresivos, esto es, han de pagarlos todos en el mismo porcentaje, tengan mucho o no tengan nada. O de subir los impuestos a quienes ganan lo justo para vivir (o ni siquiera eso). Pero esto SÓLO EN ÚLTIMO LUGAR, y sólo si no hubiera otro remedio; que, si se tomaran de verdad las medidas anteriores, es muy posible que no hiciera falta. Si a eso BV prefiere llamarle "confiscación", es cosa suya. Yo pienso de otro modo.

Marcela Duque dijo...

Oh God. Esto es increíble. ¿Leonel Estrada? Conozco mucho a su familia. Especialmente a dos hijas suyas y a una rama de sus nietos, los de Medellín, esa buena tierra. Acabo de terminar uno de sus poemarios, "El camino sigue abierto". Maravilloso. Te enseñé uno vía Twitter, el de "No puedo morirme todavía", no sé si te acuerdas. Encontrar de repente a alguien tan familiar en tu Biblioteca Pública me ha impresionado. Te faltó decir que, además de todo eso, era odontólogo. Un hombre fascinante, sin duda.
Qué maravilla, podrías venir a Colombia a investigar más, para esa antología.

Enrique García-Máiquez dijo...

Cuánto me gustaría ir a Colombia, que poco a poco se convierte, por mérito propio, en mi patria chica del otro lado. Gracias por la invitación.

Y aquel poema tuyo por TWT me preparó para el desembarco de la poesía de Estrada, muy impresionante. Gracias, Marcela. En algún sitio leí que era familiar de un Duque y pensé naturalmente en tu familia.

Abrazo,
E.

Isabel dijo...

Por eso yo estoy encantada de que cobren impuestos por la Lotería Nacional (único rincón libre de la mirada del fisco). Y ¡ojalá cobraran más!

Me gustaría ver la cara que ponen todos estos a los que les gusta que el Estado desangre a los trabajadores - para que otros lo roben, o lo empleen mal, o lo malgasten, o lo dediquen a arreglar los errores de otros mientras no se compadece de los propios... etc - cuando les toque un pellizco de la lotería y noten cómo se reduce la alegría allá por julio. Eso si no se lo han gastado ya todo sin pensar en lo que venía y se encuentran con la injusta situación de no haber leido la letra pequeña del billete de lotería y de tener que pagar al fisco un dinero del que carecen.

Y si tienen algo de seso comprenderán que, si el dinero no procede de la fortuna sino del trabajo, el dolor es mucho mayor.

Salvo casos excepcionales (algunas situaciones económicas de algunos paises) los impuestos superiores al 50% me parecen injustos (y, por otra parte, también algunos salarios, que no me parecen proporcionados a la limitada condición humana ni al beneficio que el correspondiente trabajo aporta a la sociedad). A partir del 40% son sangrantes. Y me da lo mismo si hay paises en Europa que los cobran, serán países con impuesto injustos (¿por qué al hablar de estos países no comparamos los salarios nunca?).

Está claro que los servicios públicos se pagan con dinero público, lo que no está tan claro es qué servicios han de ser públicos y cuáles no. Y todo depende del punto de vista. Considero que el Estado ha de asegurar que todos los ciudadanos ven satisfechas sus necesidades como seres humanos, y como sociedad, pero no todas esas necesidades han de ser cubiertas por vía directa (asistencia sanitaria) sino por vía de oportunidad (el alimento el Estado no lo da pero ha de proporcionar oportunidades de trabajo). Y una cosa es asegurar que se tienen esas necesidades cubiertas y otra cosa es considerar que se ha de hacer por vía pública ó, mas bien, por iniciativa privada y limitándose el Estado a llegar allí donde el ciudadano no llegue.

BV dijo...

Querido anónimo:
Mi antigua novia, harta de verme leyendo diarios de Bioy Casares, imitando el suyo propio, escribió: "En Escocia me persiguió uno muy feo. Los hombres me aburren, porque no me dejan en paz".
Pues a mí me pasa lo mismo con los impuestos.

domingovallejo dijo...

Enrique, vamos: una nueva antología de la colección rayas.
Y... Menos economía y más poesía.
Un abrazo. Domingo

Anónimo dijo...

Lamento lo que ahora, con una serenidad que en sus notas de antes echaba a faltar, cuenta BV. No creo que a nadie le gusten los impuestos. Pero son necesarios (en mi opinión, al menos). Se trata pues de que sean lo más razonables que se pueda. Que no "desangren", como dice Isabel, al que no tiene más que lo justo para vivir, y a veces ni eso. Que de verdad paguen más quienes más tienen. Sé de sobra que eso, lamentablemente, no ocurre; pero de eso no tienen la culpa los impuestos (que, repito, creo necesarios) sino los ricos que abusan y los políticos que dejan abusar (y que, en no pocas ocasiones, abusan ellos mismos). En todo caso, repito lo que dije al principio: con los datos en la mano, no es cierto que a menos impuestos más prosperidad.

Anónimo dijo...

Veo ahora que en una de mis notas me había referido a BV como "ella". No tengo ni idea de cómo puedo haber incurrido en semejante lapsus. Pido perdón, desde luego.