jueves, 20 de diciembre de 2012

Moreno Dávila


Aprovechando mi paso por Madrid, me pasé el viernes noche por la presentación de Más realidad, el libro de aforismos de Miguel Ángel Arcas en La Central. Estuvo muy bien. Andrés Neuman, que hacía de maestro de ceremonias, manifestó su extrañeza por el hecho de que la aforística sea un género tan frecuentado por reaccionarios y conservadores. En mi banqueta, me regodeé. Yo hubiese apostillado que la realidad es reaccionaria, pero fue una pena que Neuman, con lo que sabe, no se tirase al menos al historicismo y se remontara en su aproximación explicativa a los moralistas franceses y a su espanto de la revolución. Sin embargo, su descripción de una derecha recalcitrante y capaz de escandalizar tanto a la izquierda como a la derecha política y acomodaticia me iba encantando. Lo raro fue que al citar un ejemplo de todo aquello nombrase a... Vargas Llosa. Balaverde, que me acompañaba, se puso blanco, de la impresión, y rojo, de la vergüenza ajena. Por cierto, ¿Vargas Llosa ha aforizado alguna vez? Pregunto por saber, eh, por si se me ha traspapelado el dato. 

Arcas citó a Moreno Dávila [sic], "un colombiano reaccionario extrañamente inteligente". Cómplice, dio por sentado que todos los que estábamos allí sentados éramos de izquierdas, faltaría más, y dijo que nos sorprendería mucho saber que había derechistas inteligentes, y que era muy insólito, pero que sí, alguno, incomprensiblemente. Yo ya no me atrevía a mirar a Balaverde, y me dediqué a paladear el lapsus de Arcas, que se repetía, con el nombre de don Nicolás. Según posterior confesión de Balaverde, que las clava, aquello de "Moreno Dávila" le sonaba a nombre de árbitro o de novillero. Mientras, Arcas añadió que Moreno Dávila había escrito demasiado, miles de aforismos, una bestialidad. Entre una cosa y otra y otra (la del nombre, la del número y la de la inteligencia insólita), abrigué la sospecha de que lo había leído más bien poco. Y otra sospecha encadenada me asaltó: ¿será posible leer de verdad a Nicolás Gómez Dávila sin empezar o sin acabar convencido de sus argumentos? ¿Hay, en sus ceñidos aforismos, margen para la delectación estética, o exigen o imponen cierto acuerdo? Y no son preguntas retóricas, sino fruto, de nuevo, de una curiosidad honesta.

Otro día el barbero del rey de Suecia escogerá algunos aforismos de Miguel Ángel Arcas, prueba irrefutable de la inteligencia de algunos izquierdistas. Sí, sí, pasmaos.

8 comentarios:

Jesús Beades dijo...

Me has animado el desayuno. Juas!

Jerónimo Molina dijo...

No salgo de mi asombro: descubierta inteligencia en el Planeta de los zurdos. Feliz Navidad, Enrique.

Juan Mazoy dijo...

Y a mí que estas cosas, en lugar de divertirme, me siguen poniendo de muy mal café...Nunca aprenderé.Patéticos Neuman y Arcas.
En fin,que no hay formación ninguna.

BV dijo...

Fue muy divertido.
Todos iban vestidos de riguroso progre. Antes de empezar, reinaba en la sala un tono apaciguado de conversación, y una señora se dio la vuelta y dijo "podéis hablar alto, que no estamos en misa". Todos se rieron con eso y con lo de los derechistas inteligentes. Estas bromas son muy del gusto del sector.
A mí lo de "hablar alto que no estamos en misa" me recordó a un chaval que cuando le dije que se callase para no espantar a los zorros y las perdices, dijo "entonces van a pensar las perdices y los zorros que somos mudos". Pues eso: a hablar alto, no fuera a pensar nadie que estaban educados.

Anónimo dijo...

También en un antro progre se lleva uno sorpresas agradables.

Enrique García-Máiquez dijo...

Muchas gracias, Juan, por el link en tu blog a los poemas de Leonel Estrada. Y no te pongas de mal café, que estuvieron simpáticos y reconocieron la inteligencia y el mérito de los verdaderamente valiosos, aunque aliñadas de bromas en la intimidad, sin mala sangre. Yo, como Jerónimo Molina, no puedo tirar la primera piedra, por lo menos, que también he gastado las mías, lo confieso.

Aumentó mucho la diversión, BV, mirarte de reojo, esa es la verdad.

Tomás Salas dijo...

Gómez Dávila dice algo así: la derecha siempre tiene razón y la izquierda siempre triunfa. Pues eso...

Ignacio Trujillo dijo...

¡Mi reino por haber estado allí y haber visto la cara de BV!