domingo, 2 de diciembre de 2012

La mano derecha y la mano esquerra


Gatoflauta, como el de Hamelín, me puso en la pista para el artículo de hoy en su generoso comentario de ayer. En la entrada de mañana hablaré de mi hija, de mi mujer o incluso de mi suegra, para compensar la desagradable amenaza con la que remato el artículo de hoy.