miércoles, 22 de enero de 2014

Elementales


DESDE muy chicos se atisba el carácter de los niños y hasta sus querencias ideológicas. Mi hija, con tres años, tiene unos alarmantes resabios socialdemócratas porque enseguida coge los juguetes de su hermano mientras lo sermonea con una engolada superioridad moral: "Es que hay que compartir, sabes, hay que compartir". Mi hijo, con dos, es un neoliberal y se aferra a lo suyo sin pudor, regodeándose: "Es mío, mío y no es tuyo, ea". Son posturas muy elementales. Confío en que, según vayan creciendo, la cultura y la buena educación les harán evolucionar. Pero como esas tendencias las tienen, quizá mi hija alcance a compartir también lo suyo y se haga una defensora de la Doctrina Social de la Iglesia; y mi hijo acepte la responsabilidad y los deberes inherentes a la propiedad, y se haga conservador.

[Seguir leyendo, ya de política actual...]


10 comentarios:

Gonzalo García Yangüela dijo...

No, no, conservador nooooo. No quieras tan mal a Enriquito...

:-)

Gonzalo García Yangüela dijo...

Cachis la mar... yo, que aplaudo con las orejas la Coalición, reniego de eso de "la derecha"...

No son complejos, es que derecha e izquierda son las dos patas, ambas necesarias, del mismo mal.

Enrique García-Máiquez dijo...

Me encantaría tener tiempo para hacer una Historia de las etiquetas y explicar que, a pesar de que casi siempre tienen un origen peyorativo (en el arte se ve bien claro), terminan siendo útiles cuando, con la aceptación, se las desactiva.

En concreto, esto de huirle a la etiqueta "derecha" le da la iniciativa a la izquierda, que la usa de espantajo. Mejor asumirla, creo yo, y llenarla del contenido que para el hablante común tiene.

Y para mí "conservador" es lo más, un oficio de misericordia y respeto. Más me preocupa Carmencita.

Gonzalo García Yangüela dijo...

Hombre, huyo de la etiqueta derecha cuando me la ponen pero me parece igual de "huíble" la de izquierda.

En cuanto a conservador... no seré yo quien quiera conservar casi nada de lo presente...

Enrique García-Máiquez dijo...

Yo lo quiero conservar casi todo; y no dudo de que estoy de acuerdo contigo en lo que vale y en lo que no, pero es tan superficial y tan poca cosa (ausencia de bien) lo que habría que cambiar...

Gonzalo García Yangüela dijo...

Entonces, querido Enrique, no estamos hablando de "política actual"...

Enrique García-Máiquez dijo...

Touché.

El enlace del blogg lo ha confundido todo. Conservador cósmico, me refiero y, aliteraciones aparte, conservador como actitud vital, contra Demócrito, tratando de salvarlo todo. La política actual es incompatible con la conservación.

Anónimo dijo...

Hombre, yo creo que efectivamente el Cosmos está bien como está, y no se me ocurriría cambiar de sitio (ni siquiera de color) a Marte. Pero conservar las pavorosas desigualdades sociales, ésas que ayer mismo recordaba el informe de Oxfam Intermón, que explicaba por ejemplo que 85 (ochenta y cinco) megamillonarios suman tanto dinero como 3.570 MILLONES (3.750.000.000) de pobres, o que a nivel más doméstico la desigualdad en España ha crecido claramente en los últimos tiempos, no veo yo que sea muy buena idea.

Enrique García-Máiquez dijo...

Vale, que Dios me conserve la paciencia.

Anónimo dijo...

Me sumo a la moción; buena falta nos hace.

(El de antes).