miércoles, 29 de enero de 2014

Fernando Ortiz, in memoriam


Me acaban de llamar para decirme que ha muerto Fernando Ortiz. Sabía que estaba muy enfermo, pero desde hacía tanto tiempo que pensaba que era un atributo más de su personaje poético y no una terrible realidad. Aunque no sólo me ha impresionado tantísimo por eso, sino porque ayer,  sí, ayer, me mandó un mensaje por Facebook: una manita de ésas.



Quiero pensar que no lo pongo por presumir, aunque presumo de mi amistad con él, claro está. Y a las nuevas tecnologías, para cuando salga el debate, les debo esta emoción profundísima de una última sonrisa de Fernando. 



2 comentarios:

Emilio Valadé del Río dijo...

Me alegra que aún ayer hayas recibido una sonrisa que no se repetirá. Lamento ese vacío que notas.
Los amigos nunca marchan, claro, pero dejan de darnos sorpresas como la de ayer. Acariciarás su recuerdo, que, seguro, será fecundo.

Javier de N dijo...

No sabía nada. Triste noticia para la poesía española y para ti como amigo. Mi pésame.