miércoles, 15 de enero de 2014

Parsimonia


A la salida de la conferencia sobre conciliación de la vida matrimonial y profesional, comentaban nuestros amigos, algo indignados, la entrada de la conferenciante, venida de Madrid. "Hay poca gente... Ah, que llegan tarde... Eso es la parsimonia andaluza, claro. En Barcelona, cinco minutos antes de la hora prevista ya están todos con los bolígrafos y los blocs (¿?) preparados". Leonor y yo nos tuvimos que reír, qué remedio, porque habíamos llegado bastante tarde. Se me ocurrió (el amor propio es muy ocurrente, como saben) que la Odisea es la historia de una impuntualidad, pero me callé a tiempo porque me paso de pedante últimamente y porque no se trataba de defender lo indefendible sino de consolar a los puntuales, que también eran andaluces. Comentamos, pues, esa afirmación de que todos los matrimonios cada cinco o seis años pasan una crisis. Y no me reprimí: "Pues ahí llevamos ya más de diez años de retraso". Y eso les deseo a todos, mucho retraso y, al menos en esto, también a los catalanes, por supuesto, y-al-resto-de-España.


4 comentarios:

Cavalcanti dijo...

La ironía final, bien traída. ¡Bravo!, por la parte altomediterránea que toca. Pero "al menos en esto, también" casi parece un sarcasmo. Saludos-al-resto-de-España.

Juan Mazoy dijo...

Bravísimo!

Enrique García-Máiquez dijo...

Lejos de mí el sarcasmo,solamente quería decir que yo a los catalanes les deseo todo como al resto-de-España.Simplemente que la crisis matrimonial quinquenal no se la deseo a nadie menos que nada. Y mil qracias, mi querido altomediterráneo.

María dijo...

Conciliamos mejor entonces. Los que llegaban tarde vendrían seguro de alguna de las dos ecuaciones a conciliar.
¡La práctica antes que la teoría, querida ponente capitalina!
Díselo de mi parte, por favor, otra andaluza con 23 años de retraso.