jueves, 30 de abril de 2015

Uy


A veces recuerdo que no puedo confiar en mi memoria. Y compruebo las citas. Para el artículo de hoy, me fui a mi Quevedo, antes de mandarlo. Gracias a Dios, porque había puesto, modernizando el verso: "Todo lo cotidiano es mucho y feo". Como iba con prisas como siempre, dejé el ordenador abierto por la página. 



Luego, Leonor estuvo trabajando un rato en él. Anoche, cuando volví al duro banco, allí estaba abierto el dichoso soneto. Y mi corazón dio un vuelco: ¿qué habrá pensado Leo al ver lo que leo? ¿Recordaría al conde Tolstoi dejando mensajitos a la condesa por las esquinas? ¿Y qué me habrá querido decir con no haber cerrado la página: fue su discreción, su elegancia, su indiferencia, su inadvertencia o un sutil preguntarme "qué es esto"?






1 comentario:

Solo un lector más dijo...

Gran soneto, aunque, como casado hace más de diez años, no podría estar menos de acuerdo con su "tesis".
Quería, además, sugerirte (del modo más sutil posible) usar nuestro "uy", en vez del horrendo anglicismo "ups", tan en boga últimamente.