miércoles, 25 de noviembre de 2015

Nunca es tarde

Llegar tarde a casa tiene sus compensaciones.



8 comentarios:

Ignacio Trujillo dijo...

¡Y tanto!

Director Wilkins dijo...

También en mi caso llegar tarde está deparándome inesperadas maravillas. Llegué tarde a su blogg, que leo desde hace un año. El que entra en una casa donde se viene hablando desde hace largo rato debe atender en silencio y enterarse lo más que pueda.

Así, supe que se había publicado una recopilación llamada "El pábilo vacilante" que leído con emoción. Yendo más atrás, me he tenido noticia de la existencia de "Lo que ha llovido", pero no sé cómo conseguirlo: ni en la editorial ni en Iberlibro he podido encontrarlo. ¿Alguién sabría indicarme cómo hacerme con un ejemplar?

Gracias por su compañía.

Miriam dijo...

https://sites.google.com/site/lacienciadelosastros/la-astronomia-en-la-pintura/huidaaegiptodeadamelsheimer
(me ha recordado este cuadro... Precioso, pero mucho más bonito en directo que a través de internet, como seguro pasa con la foto de la entrada)

Marcela Duque dijo...

¡Qué casa tan bonita tienes!

Enrique García-Máiquez dijo...

La luna llena la mejora mucho, Marcela.

Y mil gracias a usted, Wilkins. No sabe la compañía que me hace y los ánimos que me da.

L. N.J. dijo...

Y salir de ella a esa hora también..., hay paseos preciosos.

Director Wilkins dijo...

Si me lo permiten, dejo aquí la solución a mi nota anterior. Después de muchos días fatigando bases de datos, conseguí un ejemplar de Lo que ha llovido en una librería de Logroño. Estoy por decir que era el último ejemplar a la vista en Internet. Hoy ha llegado a mis manos casi como un anillo de esas sagas milenarias, que tienen que atravesar reinos y azares hasta llegar al dedo indicado. ¡Uno se siente tan feliz ya antes de empezar a leer!

Enrique García-Máiquez dijo...

Qué alegría y qué honor, D. W. Lo mejor de ese libro es, sin duda, su interés. Ojalá Lo que ha llovido no lo desmerezca demasiado.