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martes, 27 de septiembre de 2016
Canto
Desde el mismo momento en que Dante escribe cada uno de los 34 cantos del Infierno, ya está en el Paraíso, por el canto. Los salmos lo tienen claro: lo propio de la bienaventuranza es cantar. Y tanto que cantar es, prácticamente, la bienaventuranza.
jueves, 25 de febrero de 2016
Simpatía latente
"Milton carecía tanto de la concisión de Dante como de su simpatía latente para con los condenados", dictamina Lampedusa, al que no se puede acusar de chovinismo, por cierto. Aquí, tampoco porque tiene más razón que un santo.
Y fijaos en un ejemplo de esa "simpatía latente": cuando en el Canto XV del Inferno describe cómo un grupo de sodomitas, aguzando la vista. le miran, tratando de reconocerle, dice:
.... e ciascuna
ci riguardava come suol da sera
guardare uno altro sotto nuova luna;
O sea que se miraban como lo hacemos una noche de luna nueva, sin vernos bien, forzando la vista como se señala con el salto de terceto a terceto. Pero ¿no salimos nosotros de esos tres versos con un recuerdo del resplandor, por contraste, de la luna llena? Se da por sentado que por la noche de luna nueva se ve fatal, pero lo que dicen (sin decirlo) los versos es la maravilla que es verse a la luz de la luna.
Dante, así, siempre. Y yo, que he tenido que salir a cambiar las bombonas de gas esta mañana a las 6:30, lo he visto claro. A la luz extraordinaria de la luna llena.
domingo, 24 de enero de 2016
Hija
—¡Jopé, papá, ¿por qué todas las canciones son de amor?!
—Porque el amor mueve el Sol y las demás estrellas —contesto sin poder resistirme, a pesar de la prohibición absoluta de hablar.
Y no sé si lo entiende ni si la convence, pero calla. Y escucha la canción.
viernes, 24 de abril de 2015
Se quella con ch'io parlo non si secca
Qué gran reseña, con grandes luces y grandes sombras, tiene Dante, poeta del deseo de Franco Nembrini. Y claroscuros: por ejemplo, el afán catequético católico muy elemental de Nembrini. Por un lado, carga un poco la mano; por otro, sin una base mínima de doctrina es imposible entender a Dante, y eso hay que entenderlo. A veces, da con la medida justa. Otras, se les ven las intenciones. Muy buenas, por cierto.
Las grandes luces son fogonazos interpretativos muy brillantes, como cuando explica el porqué de la pena del contrapasso y lo enlaza con el respeto exquisito de Dios a la libertad y a la elección del pecador. Entre las sombras, me fastidia que siga Los nueve ensayos dantescos de Borges sin mentar al maestro.
Pero yo venía aquí a hablar de mí. En el verso final (¡en el final!) del canto XXXII del Inferno, Dante le promete al Conde Ugolino que si le cuenta su historia le recompensará "si la lengua no se le seca". La de veces que habré leído eso pensando que era una frase hecha, nada más. Esta vez, sin embargo, he percibido la angustia de Dante de pensar que, aunque Ugolino le cuente la atroz historia, si le falta inspiración, no podrá escribirla. El miedo a la lengua seca, ay. Como es mi miedo, he temblado al cerrar el canto.
domingo, 19 de abril de 2015
Ida y vuelta
Virgilio, en el Infierno, para convencer a Minos (si no recuerdo mal), le da esta definición del Cielo: "el lugar donde se puede lo que se quiere". Con independencia de la virtualidad argumentativa para Virgilio, y de la poética (porque Paolo y Francesca, pobres, han querido lo que no se puede), la definición tiene una gran fuerza didáctica, si se la lee a través del espejo. La tierra, para tener una vida celestial, ha de ser el lugar en el que uno quiere lo que puede.
jueves, 17 de octubre de 2013
Ah, es eso
De siempre le he dado poquísima importancia a equivocarme. Pensé que era la costumbre, que todo lo allana. Y de paso veía que así dejaba que los amigos tuviesen la honda caridad de corregirme. Pero leyendo a Dante, he caído —tan alto como en el canto XXVIII— a otra categoría: reírse de uno mismo es salvífico.
viernes, 21 de diciembre de 2012
El caso de Filippo Argenti
Que varios pintores se pararan en ese encuentro (encontronazo) de Dante con su compatriota Filippo Argenti ya es una pista. Algo especial pasa ahí.
Dante se pinta perdiendo los nervios con un doble motivo: uno, subrayar, por contraste y por el aplauso de Virgilio, que en todo el resto de su viaje infernal va derramando piedad cristianamente entre los condenados; y, dos, aunque esa piedad la derrama en representación de Cristo, ahora quiere destacar su condición de cristiano, esto es, de alguien que queda muy por debajo de su modelo. Quiere, pues, que sospechemos que detrás de tanta inquina contra Filippo Argenti hay un motivo personal. Siembra el momento de pistas, no para explicarnos nada, pero sí para que lo sospechemos.
martes, 13 de noviembre de 2012
Humo ácido
En un apunte de agosto de 1952 escribe la poetisa francesa Marie Noël: "Dante me ha metido en el infierno. En el fango, ferozmente, con los melancólicos, con los que han cometido este crimen: estar tristes".
Qué manera más triste de no entender nada.
martes, 26 de junio de 2012
Above all I am not concerned with Poetry
El título de esta entrada lo escribió Wilfred Owen en el "Prefacio" a sus Poemas de guerra, donde reitera que su tema era la guerra y precisa que la piedad de la guerra. "La Poesía es la piedad", dice después, y es tremendo. Y eso que tan moderno nos parece, ya lo había dado a entender Dante, con mucha más sutileza, en su Canto IV.
Si leer a Owen, cuando ya había escrito mi breve ensayo dantesco, me reafirmó en mi interpretación, gracias a Joseph Ratzinger y su "Conciencia y verdad", pude entender que no es una casualidad, ni muchísimo menos, que Dante haga coincidir en el mismo Canto la explícita renuncia a tratar en público cuestiones de técnica poética y la afirmación de su condición de poeta cristiano. Sensu contrario, qué bien lo explica Ratzinger: "Con ello hemos llegado al punto verdaderamente candente de la cuestión: cuando los contenidos no cuentan ya, cuando predomina una mera praxiología, la técnica se convierte en el criterio supremo".
martes, 15 de mayo de 2012
Bene escolta chi la nota
No me cabe todo en el artículo, naturalmente. Me he dejado sin subrayar el seco toque de atención que le da Virgilio a Dante en el verso 99 cuando éste se hace el estoico ante las profecías de Brunetto Latini. Es un detalle delicioso por varios motivos:
- El acierto psicológico de ver cómo los discípulos les salen respondones a los profes, sin mucho fundamento.
- El pagano que le dice al cristiano: "El estoicismo lo dejas para nosotros, tú".
- El detalle de Dante con su querido Latini, que hace que lo homenajee nada menos que Virgilio.
- El maestro que, con cierto corporativismo, recuerda al discípulo que hay que respetar a los anteriores profesores.
- Y la defensa de la memoria. "Bien escucha quien lo memoriza", subraya Virgilio, memorablemente.
miércoles, 18 de abril de 2012
MMM (muy mayúsculas mayúsculas)
En cambio, qué bien maneja sus mayúsculas Dante. Las que pone en el dintel de la puerta del Infierno. Por supuesto, imitan la grafía con la que se graban esas cosas en el mármol, pero a la vez (Dante, "ese tacaño de las palabras", todo lo aprovecha para cuatro o cinco cosas) está resaltando su importancia, su importancia arquitectónica dentro de la Comedia, y su pretensión de grabárnoslas bien en la memoria, y de gritárnoslas. Muy mayúsculas mayúsculas, en suma.
jueves, 22 de marzo de 2012
Donna gentile
Hoy leía mis poemas en Benalup-Casas Viejas y allí que me fui. Me encontré con una inesperada multitud de oyentes. No pude gastar, por tanto, mi broma-homenaje a José María Valverde recordando que él decía que las reuniones poéticas en Barcelona nunca superaban el número de 12, pero no por respetar el límite legal franquista, sino porque la poesía es para pocos. Esta vez no pudo ser.
Pero he podido recordar a Dante. Sus consuelos no son sólo escatológicos. Ha sido cuando desde el fondo me ha preguntado una chica muy guapa. Me he puesto las gafas. Era guapísima. Morena, con el pelo renacentistamente rizado, con un brillo en los ojos que traspasaba la sala, y sonriente. Y preguntaba sobre la inspiración, si existe. Y claro que existe, le he dicho, es evidente. Y no le he dicho: "¿Y tú me lo preguntas?", porque me he mordido la lengua. Uno podría sentirse culpable y machista (qué asco de época la nuestra) por sentir que ésa era la persona más apropiada de la sala para preguntar por la inspiración, pero aquí acude Dante a decirme que así son las alegorías. Y así son: la chica valía de imagen de la belleza de la sabiduría y de la poesía, una imagen particularmente nítida. Y también podía entrarme cargo de conciencia porque un hombre casado y fijándome, pero también acude Dante a decirme que una cosa es una cosa (o sea, Beatriz) y otra es otra (esto es, Gema); y eso que Leonor es mi Beatriz además, pluriempleada, conciliando la vida doméstica con la inspirativa, pero me quedo más tranquilo gracias a Dante. Y es una cosa más que le agradezco.
viernes, 16 de marzo de 2012
33 del Paraíso
La entrada
es libre.
*
La primera
prueba de que entramos en otra dimensión es que el siglo XX está representado
por sus santos. “Qué época tan maravillosa!”, exclamarán, ingenuos, los santos
medievales.
*
En el Cielo,
los más santos atesoran más recuerdos, y más vivos. Tan vivos, tan vivos que el
perro de san Roque corretea por entre las piernas de los bienaventurados y
alrededor de las rosaledas... moviendo el rabo radiante.
*
Los
santos lloran de alegría y los pecadores se alegran de llorar.
*
No hay
problema: los que se aburrirían allí no están allí.
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El Cielo: un
tú a tú con todos siempre.
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La lengua
oficial del Paraíso es la de fuego.
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Algunas
veces nos dolerá algo para que recordemos, en cuanto se nos pase, que estamos
en la Gloria.
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Lo que no
hay en el Cielo es nada.
*
Los ateos se
llevan cada dos por tres las manos a la cabeza, y exclaman: "¡Increíble,
increíble!". Y los
creyentes, igual de atónitos, les responden: "¡La verdad es que sí!, ¡La
verdad es que sí!"
*
Los relativistas en el Limbo estarán en la Gloria.
*
Los relativistas en el Limbo estarán en la Gloria.
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Como los
escépticos son irremediables, por allí andan los que niegan la existencia del
cuerpo. Los demás los sobrellevan con paciencia a la espera del Juicio Final.
(A ver qué se inventan después.)
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Y los
hipocondríacos nos preguntamos si, tras la resurrección de los cuerpos, no nos
estallará el corazón de gozo.
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Los más paulinos irán por el Cielo advirtiendo, adustos: "¡psch, psch... ni ojo vio ni oído oyó!". Menos mal que san Juan les dirá: "Comprended que otros seamos más figurativos, hombre...". Y como allí hay muchas moradas, pues los inefables tan contentos (y callados) y los visionarios tan dichosos (y locuaces).
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Los más paulinos irán por el Cielo advirtiendo, adustos: "¡psch, psch... ni ojo vio ni oído oyó!". Menos mal que san Juan les dirá: "Comprended que otros seamos más figurativos, hombre...". Y como allí hay muchas moradas, pues los inefables tan contentos (y callados) y los visionarios tan dichosos (y locuaces).
*
Si escritos
con honestidad, los tratados ateos se salvarán, por supuesto, como literatura
fantástica. Las mejores tesis heréticas serán libros de humor. Y tendrán su
público.
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La poesía,
en cambio, será indistinguible del habla común.
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Pero el best-seller por excelencia es el
Catecismo, con todas esas multitudes de chinos, musulmanes, indios y nuevas
generaciones de europeos deseando saberlo todo, todo, desde el principio.
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En los
corros, los hombres y las mujeres de mundo (diplomáticos, marqueses,
empresarios, artistas de éxito y políticos victoriosos) oyen entusiasmados, al
borde de las lágrimas, el excitante relato de la vida ordinaria de un alma
sencilla.
*
Los hombres
podremos volar como los ángeles, pero no lo haremos, por puro amor a nuestra
condición de hombres.
*
Como aquí de
la mili o de las oposiciones, allí continuamente contaremos a la mínima
oportunidad la experiencia del Purgatorio con pelos y señales a todo el mundo.
*
Los que no
tuvieron que pasar por eso lo escuchan con santa paciencia, literalmente.
Pensando: "¡De buena nos hemos librado, uf!"
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En el
Paraíso, un sector productivo en continuo crecimiento y que cada vez ocupa a
mayor parte de la población activa es la Teología. Como Dios es infinito,
todavía hay muchos delicados silogismos que discutir gozosamente. Los habrá
siempre.
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César
Vallejo: “Volverán los niños abortados a nacer perfectos”.
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Los
divorciados celebran allí por todo lo alto aquello de "hasta que la muerte
os separe". Por fin.
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Con los
matrimonios felices se hará una excepción, espero.
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El Paraíso
será pasear por entre impresionantes vidrieras sin ese molesto impulso idiota
de darles una pedrada.
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Allí ya no
hay pecados, pero habrá cola para confesarse con el padre Nicolae Steinhardt.
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Uno imagina
en el Paraíso la música y la poesía, pero no la pintura ni, mucho menos, la
escultura.
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Es raro,
porque pintando, al que le guste, uno sí que lo ve.
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Desde luego,
en el Paraíso no habrá toros (eso es más del Purgatorio), pero los buenos
maestros salen (y entran) a hombros, para regocijo de los ángeles más
flamencos.
*
La luna es
el reloj de pulsera de Dios Padre. Por eso no tiene manecillas.
*
Entre salmo
y salmo, una acción de gracias a la madre que nos parió. Sin ella, nada de esto
hubiera sucedido, ¡nada!, qué vacío.
*
Gracias a la
eternidad, la Virgen tendrá tiempo para atendernos a todos personalmente. Allí
no hay tiempo, lo sé, pero la Virgen sabe que la ternura es el amor a cámara
lenta, y se sacará horas de la manga para derrocharlas en atenciones con todos
y cada uno.
[¡Para que luego vengan a embobarnos con lo del progreso…! En el siglo XIV Dante escribió los XXXIII cantos impresionantes del Paraíso. Yo, en el 21, estos 33 aforismos. ]
jueves, 1 de marzo de 2012
martes, 7 de febrero de 2012
A nueve años vista
Alguna vez mi mujer me preguntó para qué compraba tantos libros si sólo leía la Divina Comedia. Parece que también es el libro que más voy a sacar de (en) la Biblioteca pública, mi nuevo blog.
Mi propósito es ir poco a poco dedicando una entrada por canto, con la idea de llegar a la celebración del 700 aniversario de la muerte de Dante (14 de septiembre de 2021) con un librito más que sumar a la inacabable bibliografía sobre la Comedia, titulado Cien ensayitos dantescos. Si no en la ventura, al menos en el esfuerzo y el ánimo y los grandes planes, sí seguiré, polizón del ultramundo, a mi maestro y guía.
sábado, 4 de febrero de 2012
Inferno, V, 129
Dejan caer el libro, porque ya saben
que son las personas del libro.
(Lo serán de otro, el máximo,
pero eso qué puede importarles.)
Ahora son Paolo y Francesca,
no dos amigos que comparten
el sabor de una fábula.
Se miran con incrédula maravilla.
Las manos no se tocan.
Han descubierto el único tesoro;
han encontrado al otro.
No traicionan a Malatesta,
porque la traición requiere un tercero
y sólo existen ellos dos en el mundo.
Son Paolo y Francesca
y también la reina y su amante
y todos los amantes que han sido
desde aquel Adán y su Eva
en el pasto del Paraíso.
Un libro, un sueño les revela
que son formas de un sueño que fue soñado
en tierras de Bretaña.
Otro libro hará que los hombres,
sueños también, los sueñen.
Técnicamente este poema de JLB es muy
interesante porque su verdadero golpe de poesía auténtica está camuflado en
medio del poema: “Han descubierto el único tesoro;/ han encontrado al otro”. Lo
que le precede es pura preparación; lo que sigue es o simple consecuencia lógica o
vaga metafísica de camuflaje. Borges es un púdico poeta amoroso, que es, justamente, lo que él admiraba más de Dante.
jueves, 12 de enero de 2012
Poemita de un GKC adolescente
Los españoles piensan que Cervantes
vale lo menos como siete Dantes.
Reputan en Italia estrafalaria
semejante opinión: les da urticaria.[The Spanish people think Cervantes/ Equal to half a dozen Dantes; / An opinion resented most bitterly/ By the people of Italy]
martes, 13 de diciembre de 2011
Flipad
Hoy mis alumnos me han comentado, a la salida de clase, los libros que están leyendo algunos, y flipad: La divina Comedia, Hamlet, Cuentos de la Selva de Horacio Quiroga, las Metamorfosis de Ovidio y La vida nueva de Pedrito de Andía. Y, para ser sinceros, De ida y vuelta —o sea, como dijo Dante, "haciendo yo el sexto entre tantos sabios"—. No se los he puesto de tarea, eh, ni tan siquiera el mío, ni doy un mísero medio punto, ni he perdido una clase (entera) clamando a favor de la lectura. Han cogido onda y se han puesto a ello. Y si vosotros no flipáis, me da lo mismo. Yo lo hago por todos.
viernes, 25 de noviembre de 2011
¡Psssh!
Se admiran de que Dante leyese en
una calle de Florencia y que pasara por su lado una bulliciosa procesión sin
que se diera cuenta. Se pone como ejemplo de su capacidad de concentración
lectora. No se puede dudar de mi fervor dantesco, pero aquí se equivocan los
hagiógrafos. Se lee perfectamente con ruido exterior, entre una procesión o en
cualquier bar de cualquier pueblo, porque el ruido te fuerza a no apartarte ni
un ápice de las líneas. Lo difícil es no distraerte en el silencio, cuando la
imaginación está más viva que nunca. No hay mayor incordio para leer bien —lo
ignoran los que no son aficionados— que uno mismo.
viernes, 18 de noviembre de 2011
Carmen bate récords
El récord absoluto de visitas de este blogg fue el anuncio del embarazo de Carmen, cuando no sabíamos que sería Carmen, aunque se la veía venir. Hoy he visto que el segundo pico histórico han sido los limones de anteayer. Jo, con la niña. Menos mal que ni Dante ni Chesterton se pondrían nunca celosos con esto. Yo sí soy más quisquilloso, pero con Carmen no.
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