sábado, 2 de diciembre de 2006

Manifestación

A la de hace justo una semana no pude ir por causa de fuerza mayor; y, aunque no soy nada forofo de las manifestaciones, sentí muchísimo no estar con las víctimas del terrorismo, que es lo fundamental. En las anteriores participé, y a mucha honra, pero haciendo un esfuerzo, venciéndome. Mi ideal de compromiso cívico es el que ahora ejerzo: en casa, oyendo el Requiem de Brahms, delante del ordenador, defendiendo mis ideas con las palabras y mi firma.

En las manifestaciones, en cambio, apenas me sale la voz para corear los eslóganes, meneo torpemente la bandera y, cuando se entona un “bote, bote,/ Zapatero el que no bote”, la fuerza de la gravedad atornilla mis vergonzosos talones al asfalto.

A otros muchos les pasa igual. Nuestra reticencia interior tiene un fundamento. Los marxismos, torrefactos o descafeínados, son partidarios de la masa por encima del individuo y es lógico que en las grandes aglomeraciones se sientan como pez en el agua. Nosotros creemos en el ser humano y en la dignidad insuperable de la persona, y nos resulta incómodo si parece que la suma total importa más que cada uno. Contra eso nos previno Søren Kierkegaard.

Y, sin embargo, hay que ir a estas manifestaciones multitudinarias de apoyo a las víctimas, de repulsa a la rendición, de defensa de España, de rebelión cívica, manifestaciones que hasta el solitario filósofo danés aprobaría. Puesto que Zapatero y sus socios ni atienden ni entienden las razones de la lógica y de la justicia, a ver si en su propio lenguaje y repitiéndolo muy alto…
[En Alba]

11 comentarios:

Aquilino Duque dijo...

¿Cómo es que ha desaparecido el epigrama del Cervantes? Lo quería reproducir.

E. G-Máiquez dijo...

Me has pillao Aquilino. Es que quiero corregirlo algo y lo colgaré mañana, D. m.

Dal dijo...

Estupenda entrada, a mí me pasa lo mismo. Sin embargo discrepo de tu razonamiento, querido amigo. De eso va mi entrada de hoy.
Abrazos.

Rodríguez dijo...

Es una pena, no pude ir, me pilló de viaje. A una manifestación sólo va el 10% de los que quieren ir, para consolarme me consideraré incluido en el otro 90%.

Anónimo dijo...

¿Dónde estabas tú en 1998?
http://www.elmundo.es/1999/06/09/espana/9N0046.html

E. G-Máiquez dijo...

No sé si es usted el anónimo de siempre, o un primo suyo: pero en esto como en casi todo (soy un inmovilista) yo he estado siempre donde siempre. Y contra los mismos.

Juan Ignacio dijo...

No sé si me convenciste de ir a las manifestaciones (hay de todo tipo, eso sí), pero que me he sentido que no estoy en las dificultades para participar, eso sin duda.
Saludos.

Arp dijo...

Artículo de Juaristi de hoy(domingo). No sé por qué, pero me recordó también a Caballero Bonald

Anónimo dijo...

Corrijo la pregunta: ¿Dónde estaban en 1998 ese millón y medio de personas (37 por metro cuadrado, al estilo Houdini) que se manifestaron por Madrid? ¿Alguien lo sabe? Ardo en dudas.

E. G-Máiquez dijo...

Corrijo la respuesta: aunque pudiera ser que entonces los manifestantes no percibieran el peligro de ahora, también es muy posible (y seguramente eso agradará más a mi anónimo interlocutor) que estemos ante una prueba de progreso. La ciudadanía es hoy más activa y democrática que hace diez años, aleluya.

Anónimo dijo...

Amen. Activa, puede. Lo de democrática, no sé. Yo pensé que la democracia se expresaba en las urnas cada cierto tiempo y que el estilo López Obrador no es lo más democrático del mundo. Pero seguro que me equivoco.