domingo, 31 de marzo de 2013

Justicia a tres turnos


En Sincronización en Birkenwald, que recomiendo, se cuenta que, según una historia judía, la salvación de la tierra depende de la existencia de 36 hombres totalmente justos: los Lamed Vavniks. ¿Por qué 36? En nuestra tradición judía, los números, como sabía Dante, no son casuales nunca. ¿No deberían ser 12, como las tribus fundantes de Israel, como luego los apóstoles? Creo que sí son 12, en realidad, los que han de sostener el mundo, pero que con tiernísima ironía, se sabe que los justos han de descansar y que, por el peso de la naturaleza, omiten muchos actos de justicia. Por eso, se organizan en tres turnos de ocho horas de jornada laboral, y se relevan, muy humana y solidariamente. (Lo que ya puestos, nos podría animar a organizarnos en cooperativas de minijobs de una horita, y entre 24 nos hacíamos un Lamed Vavnik.)



5 comentarios:

María dijo...

Pues no se. No creo en la justicia ni en la bondad a tiempo parcial.
Yo buscaría el 36 por otro sitio.

Enrique García-Máiquez dijo...

Justo siempre sólo es Dios, viene a sostener mi interpretación, pero puedo estar totalmente equivocado y te agradezco mucho tu "no sé". A fin de cuentas, yo tampoco sé, aventuro...

Anónimo dijo...

Más accesible para muchos, me figuro, será "El libro de los seres imaginarios", de Borges, donde entre otros muchos se ocupa de los que él llama "Los Lamed Wufniks". El texto, breve (como todos los del libro), dice así:

"Hay en la tierra, y hubo siempre, treinta y seis hombres rectos cuya misión es justificar el mundo ante Dios. Son los Lamed Wufniks. No se conocen entre sí y son muy pobres. Si un hombre llega al conocimiento de que es un Lamed Wufnik muere inmediatamente y hay otro, acaso en otra región del planeta, que toma su lugar. Constituyen, sin sospecharlo, los secretos pilares del universo. Si no fuera por ellos, Dios aniquilaría al género humano. Son nuestros salvadores y no lo saben.

Esta mística creencia de los judíos ha sido expuesta por Max Brod.

La remota raíz puede buscarse en el capítulo dieciocho del Génesis, donde el Señor declara que no destruirá la ciudad de Sodoma, si en ella hubiere diez hombres justos.

Los árabes tienen un personaje análogo, los Kutb".

Si alguien quiere buscar el texto dentro de su edición del libro, es fácil: están ordenados alfabéticamente. En todo caso, la idea de que los LW no saben que lo son me parece totalmente necesaria; un LW que conociese su condición, difícilmente sería, pienso, lo bastante humilde para poder serlo.

María dijo...

Más bien iba al plano teórico. No consigo ser justa las 24 horas,pero debo luchar las 24 horas para serlo siempre. Si lucho sólo en algunos momentos, aunque lo consiguiese el 100% de ellos, no se me podría considerar justa por los ratos en los que me abandono.

Enrique García-Máiquez dijo...

Gracias a anónimo por su borgiana información, que viene como agua de mayo.

Y tienes 100 % de razón, María. La lucha tiene que ser las 24 horas del día. Eso no quita ironía a mi interpretación, sino más bien al contrario: una lucha de 24 horas da, en el caso de los más justos, ocho horas de pura justicia para sostener el mundo.