viernes, 22 de marzo de 2013

Otro breve


Cioran: Kierkegaard balcánico


6 comentarios:

zUmO dE pOeSíA (emilia, aitor y cía.) dijo...

Cioran pasa por ser un pesimista profesional, pero la verdad, para eso ya tenemos a Schopenhauer, que además escribía mucho mejor. Esos llamémosle aforismos de Cioran a mí, la verdad, no me dicen nada. Claro que el problema puede estar en mí. No lo niego, no lo discuto, mais c´ est mon opinion. Et, en fin, qu´ est-ce que je peux le faire?

Por lo demás, lo de considerarle un Kierkegaard balcánico tiene su gracia. A mí muchas veces me parece que Pessoa es un kafka portugués. Supongo que será otra tontería.

Enrique García-Máiquez dijo...

¿Otra tontería?

Anónimo dijo...

Sobre el mal es abandono. Para la beata Teresa de Calcuta abandonarse es el mayor error; para santa Teresa de Lisieux es, no creo exagerar, camino de santidad. Y es que abandono puede ser sinónimo de dejadez o suponer un esfuerzo enorme para dejar que Dios actúe.
Jilguero.

Enrique García-Máiquez dijo...

Leyendo tu estupendo y preciso comentario, Jilguero, se me ha venido a la mente una imagen vertiginosa de Dante. Hay un momento en el que están bajando (por el demonio) y entonces empiezan a subir. Han cruzado la raya de la gravedad, diríamos. Quizá pase así: el mal es el abandono mientras se está sometido a ciertos campos gravitatorios, cuando se está sometido al de Dios, dejarse llevar (a Él). No es difícil (un último reducto de cálculo) saber cuando se está en uno o en otro.

BV dijo...

Qué fichaje ZdP. No se qué es más bobo: sus opiniones en sí o el hecho de que nos recuerde a cada paso que sólo son sus opiniones.
Por cierto, muy reveladora la gracia esta de "es mi opinión, qué le voy a hacer". El determinismo del relativismo.

Anónimo dijo...

Qué fichaje BV. Metafísicamente incapaz de disentir sin insultar. Para qué, si además no resulta nada divertido. Es de los que piensan, o lo que sea que hagan, que cuanto más y más destempladamente grite uno, más razón tiene. Y para la amiga del "zumo", con la que a menudo disiento: no se preocupe. Lo de "ladran, luego cabalgamos" viene aquí como de molde.