viernes, 26 de abril de 2013

Hijos no tenidos


Del libro de Francisco Alba me han interesado y divertido muchas cosas más, pero no podía dejar de sentirme especialmente interpelado por el poema a la hija no tenida (véase). El tema de la infertilidad es una constante de la literatura, y nada más que con la Biblia podría escribirse un ensayo apasionante. Sin embargo, creo yo que en la literatura contemporánea, sin que nos demos cuenta, entre los sofisticados métodos de evitación del embarazo, el extensivo aborto y los problemas de esterilidad, cada vez más comunes, está adquiriendo quizá más protagonismo. Además del poema de Francisco Alba y el mío, con perdón, está el de Bonilla con su bandeja de plata y el de Antonio Rivero Taravillo que recogió Ángel en su día, y hay otro abortivo, tremendo, de Carlos Pardo, que le oí en una lectura. Hay otro de José Luis Tejada a la hija que nunca tuvo. Y seguro que se podría seguir tirando del hilo. 




13 comentarios:

Ignacio Trujillo dijo...

Qué buena esta entrada y sus enlaces.
¡Qué responsabilidad tan grande no tener hijos!
¿Existirá el limbo de los hijos no tenidos, desde donde nos reclamarán por sus existencias frustradas?

mrojjar dijo...

Perdón pero este video de youtube clava a la perfección el drama del hijo no tenido:
http://youtu.be/Q0XjX-y8NoI
Impresionante.

Sergio Fernández Salvador dijo...

Aunque dedicado a un hijo que sí tuvo, hay un poema memorable de Pedro Sevilla, "A mi hijo Pedro", que apareció junto a otros inéditos en la antología de las rayitas de Renacimiento ("Todo es para siempre"). No lo he encontrado en la red, lástima no poder enlazarlo.

José Luis Piquero dijo...

Detesto hacerme propaganda, pero yo también tengo un poema sobre un niño no nacido y que ya no nacerá, pues la pareja se ha separado. Ahí va el regalito:

EL AUSENTE

Ni tan siquiera hicistéis un intento.
Desde aquí se oían voces,
vasos chocando, gente que lo pasaba bien. Supongo
que estabáis ocupados.
¿Y a quién le pediré cuentas ahora?

Me he ido difuminando poco a poco.
Soy la carta dejada para luego, nunca escrita,
y ahora las palabras que yo era
no se dirán jamás: soy un secreto a salvo.

¿Era feo o bonito?

A lo mejor os hubiera hecho bien
escuchar esta voz: un dios de leche,
una pequeña cosa que se expande, la luz agradecida
de una bombilla sola.
Desnudo al sol: lo mejor de vosotros.

Una pestaña desprendida pesa más que yo,
y de vosotros, bueno, tampoco queda mucho.

Cuando penséis en mí,
yo que era necesario y era lógico,
que no os dé pena:
soy la flor descarnada de la talidomida,
un hueso a la intemperie.

A mí no me buscastéis y a vosotros
ya no hay quien os encuentre.
Más o menos lo mismo.

Enrique García-Máiquez dijo...

"Un dios de leche". Muchas gracias, querido José Luis, por contravenir tus gustos, y dejarnos este poema estupendo, que entra perfectamente en el tema de mi entrada, y la eleva. Un abrazo.

Enrique García-Máiquez dijo...

El poema de Pedro que dices, Sergio, es estupendo.

Enrique García-Máiquez dijo...

No tienes nada de lo que disculparte, mrojjar. El vídeo viene muy bien en esta entrada. Gracias.

José Luis Piquero dijo...

¿? No contravine mis gustos...

Anónimo dijo...

José Luis Piquero ha dejado en su blog una entrada relativa a ésta, y con enlace a ella. Habla allí de un poema de Louis McNeice sobre el tema que aquí se trata, "Prayer before birth", del que existe traducción al español de Jaime Gil de Biedma, encontrable en la edición de su obra completa por Galaxia Gutenberg o en la agotadísima, y excelente, "Antología de poetas ingleses modernos", que en 1962 publicara Gredos. No la he encontrado en internet, y el poema es un poco demasiado largo para que me anime a copiarlo; pero me parece excelente. Aunque no sé si encajaría del todo aquí. Quien habla es el propio no-nacido, quien ruega que se le eviten una serie de atrocidades no extrañas a cierta triste condición de lo humano, o pide que se le proporcionen algunas cosas básicas necesarias. El último verso, separado por un espacio en blanco, dice así: "De lo contrario mátame". Por eso digo yo lo de no encajar. Si JLP lee esto y no sabe lo de la traducción de JGB, se la recomiendo vivamente.

Enrique García-Máiquez dijo...

Lo decía por lo de que detestas hacerte propaganda.

José Luis Piquero dijo...

Sí, conozco esa excelente antología de Gredos, inencontrable. Lo que no recordaba era que la versión del poema de McNeice era de Gil de Biedma.

María dijo...

Es un tema realmente inquietante, no me extraña nada que haya dado para tantos poemas. Si yo fuese capaz de hacer un solo poema creo que lo haría sobre el hijo no tenido.
Por otra parte, son legión: los no nacidos voluntaria, o involuntariamente y los que no se quisieron concebir. Hay un artículo también demasiado largo, que demuestra la conexión entre el anticonceptismo y el abortismo.

Ununcuadio Uuq dijo...

El de tejada en su momento me puso los pelos de punta. Pero acabo de leer los comentarios, los nelaces,... Y estoy sin palabras