lunes, 15 de abril de 2013

Un detalle


Paseábamos por Cádiz-Cádiz. Leonor llevaba a Enriquito de la mano y yo, detrás, a Carmen. En dos o tres ocasiones, algunos viandantes rompían en exclamaciones a lo mono que era Enriquito, o lo gracioso, o lo chulito, o lo elegante. Él, como si nada. Pero tras unos piropos especialmente ruidosos, Carmen se soltó de mi mano y me dijo: "Quiero ir con mamá".

Se dio cuenta ella alrededor de quién florecían los piropos.


3 comentarios:

Gonzalo dijo...

Muy buena maniobra la de Carmen.

Anónimo dijo...

Femineidad (lo retiro si alguien se ofende)y sabiduría (quien a buen arbol se arrima...)
Jilguero.

BV dijo...

Valga la redundancia, Jilguero.