viernes, 14 de febrero de 2014

Vale, venga, va


Celebramos muy poco San Valentín en casa. He desayunado esta mañana con Leonor y hemos charlado de todo lo divino y lo humano, pero ni una mención a la cosa. Es una tradición. Sin embargo, un verso precioso de José Luis Martínez me lo ha puesto fácil: 
Por ti todo es serio y no paro de sonreír. 
Es un verso, además, que puede, perfectamente, volverse a lo divino, como hacían nuestros clásicos con los poemas y las canciones de su tiempo. Es otra tradición, a la que me apunto más. 

Versos de amor que se vuelven a lo divino, que vienen y vuelven, sin parar. Eso sí. 


2 comentarios:

Juan Mazoy dijo...

Yo, a esto, también me apunto.
A esto sí.

Cordelia dijo...

Hay muchas canciones de amor actuales que también me hacen, sin querer, pensar en lo divino