martes, 31 de mayo de 2016

Dos de Enriquito


Estoy entusiasmado con la pistola de madera que dispara gomillas de pelo que le ha regalado a Enriquito su tía María. Le digo, excitado: "¿Me la regalas, eh?". Replica, muy pedagógico: "No puedo, porque es de madera. Si fuese de verdad te la regalaba seguro".

*

En el coche, les aviso: "Voy a cerrar las ventanas de atrás. Cuidado con los dientes". Es un lapsus, porque muchas veces, si se van a caer, les digo: "Os vais a partir los dientes". Carmen, más exacta, pregunta: "¿Los dientes?" Y Enriquito: "Los dedos son los dientes de la mano, y los dientes los dedos de la boca". Me salva con la metáfora.

lunes, 30 de mayo de 2016

Ángel Mendoza 6/6



Según iba leyendo Noviembre (Ediciones Complutense, 2015), el último poemario de Ángel Mendoza, creía que rompía con la tradición de escoger un poema suyo por libro que me entusiasma especialmente. Me consolaba con tres versos de este libro: "Es lo que debe hacerse delante de un milagro: / no preguntar, no sospechar lo incierto, / no ser más que un testigo de tanta claridad". En esta entrega el nivel es altísimo y uniforme y el libro cumple el requisito que pide Ramón Eder a los buenos: que el todo sea más que las partes. 

Pero casi al final, "¡eureka!":

RECUERDO LA ALEGRÍA 

Era como tener en casa un perro grande, 
uno de esos gigantes peludos y gozosos 
en los que refugiarse del calambre del frío 
y los charcos podridos de barrios peligrosos. 

Si aullaba la ventisca, él aullaba más fuerte, 
si el viento golpeaba, él era una tormenta 
de fiebre contra el viento, un ladrido afilado 
clavándose en la tarde arisca y turbulenta. 

Fuera, los navajeros, los tipos desquiciados, 
mujeres que se ofrecen a cambio de heroína. 
Dentro, la estufa vieja, el mordisco inocente 
de un perro que defiende a un niño con anginas. 

..............................[22 de noviembre]


sábado, 28 de mayo de 2016

Sensibilidad


Voy en moto y la brisa me acaricia. El sol abraza, no abrasa. A pesar de la sensualidad en la que floto, paso cerca de una chica que camina y ni me fijo. Diez metros más allá me para el semáforo. Unos obreros están poniendo unas grandes losas en la acera. Tan grandes que traen a la memoria un eco del Antiguo Egipto. El rojo del semáforo da tiempo a que la chica  llegue a nuestra altura. Los albañiles se entusiasman y se desbordan en alabanzas, aleluyas, silbidos y exclamaciones. Los ojos se les salen de las cuencas.

Creo haber descubierto un motivo para la proverbial afición del gremio a la belleza femenina y al piropo callejero. Dejar un momento de trabajar. Están más que predispuestos a la belleza que pasa.

Y no lo digo con cinismo. Me parece muy hermoso que el trabajo duro despierte la sensibilidad y la sensualidad.


viernes, 27 de mayo de 2016

Súper poderes



El cruce entre el tiempo y la eternidad se ve bien en mis hijos, míos y de su tiempo y de la fe. Mientras escribo mi artículo les oigo discutir sobre quién es el súper héroe con más fuerza. Carmen defiende al increíble Hulk y Quique a Spiderman, pero cerca de Batman. No se ponen de acuerdo, hasta que caen en que el más fuerte de todos es Jesús. Y la Virgen María. Y san José. En esto están de acuerdo. Lo difícil es determinar quién ocupa el cuarto lugar.




jueves, 26 de mayo de 2016

Qué descanso


Me gusta mucho el breviario de Juan Gil-Albert (Breviarium Vitae, Pre-Textos, 1999), pero, si tuviese que quedarme sólo con una idea suya, sería con ésta: "Todos soportamos el peso del mundo; hay quien lo hace erguido, como una cariátide, y quien se retuerce, como un atlante". Yo aspiro a cariátide, pero apenas llego, y doblándome mucho, a atlante. Por eso, supongo, esta foto que vi ayer en Twitter me ha llenado de gozo, de esperanza, y de descanso.






miércoles, 25 de mayo de 2016

Me gusta mi foto


Del cuestionario de The Objective lo que me gusta más es mi foto. Lo cual es muy raro, así que lo explico.

Lo mejor de lo mejor, mi hijo Quique y su mirada:


Y Leonor, de novia:


Y el retratito de tomo y lomo de Dante:


Y Borges, soplándome al oído:


Y de recuerdo, los mordiscos que dio Fino:


Por compensar, en el cuestionario se coló, como Quique en la foto, un recuerdo imborrable de don Álvaro d'Ors, que vale su peso en oro.


domingo, 22 de mayo de 2016

Un consejo


Hemos estado hablando de don Quijote con los niños y repasando sus aventuras y su locura entreverada de bondad y buen sentido. Por la noche Quique se me acerca muy serio: "Papá, ¿Te puedo decir una cosa?". Sí, claro. "No leas tanto".


martes, 17 de mayo de 2016

Secretos


Carmen me ve cuchicheando con Enrique. Cuando éste se va, viene a preguntarme de qué hablábamos.
— Es un secreto.
— Cuéntamelo.
— Jamás. Si tú me contases un secreto, no querrías que se lo dijese a nadie.
Un segundo de silencio.
— Papá, te voy a contar un secreto, pero no se lo digas a nadie, eh.
...


lunes, 16 de mayo de 2016

Seré duda


Llevo ya unos tomos del diario de Trapiello en el que apunto las palabras que usa que no conozco. No es un trabajo exhaustivo, porque a menudo mi subconsciente se cansa de reconocer, a cada paso, mi ignorancia y se hace el sueco, o porque el sentido del contexto me crea la ilusión de que conozco tal palabra. Pero tampoco es una frivolidad, por mucho que suponga un reto juguetón a los lectores de Rayos y truenos, para ver si ellos sí las saben. Creo que hay un empeño muy consciente de Andrés Trapiello y muy quijotesco de defender a los humildes y abandonados del diccionario. Hay que contarlo entre los méritos de Salón de pasos perdidos y no es sólo semántico, sino un mérito estilístico, ya que nunca suena a rescate impostado ni voluntarioso, lo que tiene su dificultad (vencida). El valor ético se da por descontado: es ponerse del lado del débil.

De Seré duda he señalado las siguientes palabras:

Salvadera 
Binza 
Fárfara 
Soñarrera 
Deliquios 
Miodesopsia 
Zamarro 
Piquera 
Ecdóticas 
Nidia 
hidropónicos 
fusca 
ferinos 
contumelia 
opílate 
balandrán 
jeribeque 
cabás 
retestinados 
pinjantes 
hedentina 
alcaná 
tósigo 
síncopas 
sebes 
paleras 
chirlatas 
cespitar 
acucia 
calina 
bausanes 
acúfenos 
frazadas 
alcatifas 
albarelos 
redomas 
bergamota 
vaharina 
zacho 
tabaleo 
peterete 
escaque 
esquicio 
espelunca 
chibalete 
martelo 
albéitar 
esteva 
lagareta 
alcatifa 
abacería 
botarga 
alboroques 
feróstica 
grimorio



sábado, 14 de mayo de 2016

Rugidos de León


Las bromas con los nombres suelen ser de mal gusto, pero sospecho que a León Molina (Cuba, 1959) no ha de importarle mucho cuando cultiva ese espléndido perfil leonino de sus fotos:



Y que trae a la memoria a otro león, Bloy. Por otra parte, nos permite un chiste que esconde una verdad: es un rey de la selva de lianas del aforismo. De su libro Mapa de ningún sitio (Siltolá, 2015) no he podido dejar de seleccionar estos rugidos:

Cualquier deseo es, al menos, dos; el de escapar y otro.
  
*
Qué pena dan esos a los que les gusta dar pena.
 
* 
Quien encara la vida como un problema se tendrá que conformar con soluciones. 
* 
Las personas que son una autoridad en su materia, si son tontos, son mucho más tontos.  
* 
La originalidad es una máquina de triturar poetas. 
* 
Al que no lleva razón le queda un recurso: pedir una votación. 
* 
Para ser prudente hay que ser valiente. 
* 
Las mujeres alcanzan su mayor atractivo cuando empiezan a perder su máxima belleza. 
* 
Los que se denominan religiosos no practicantes  quieren pagar el perdón en B. 
* 
Con la prisa todo camino es un túnel. 
* 
La vida es como aquellos laberintos de cristal de las ferias antiguas; un camino escondido en la transparencia. 
* 
Alegría y felicidad. Física y metafísica. 
* 
La tristeza es un pozo. La melancolía una acequia. 
* 
La tolerancia displicente es la intolerancia de la gente fina. 
* 
La belleza y la verdad son pareja. Y como todas las parejas tienen sus épocas mejores y sus épocas peores. 
* 
El desconocimiento de la propia ignorancia no exime de su cumplimiento. 
* 
Una sospecha: a partir de cierto grado de complejidad del discurso, el pensamiento se desvincula de su objeto. 
* 
Si no pierdes el tiempo, ¿cómo quieres encontrarlo?

Aunque no todo es rugir, porque ¿qué me cuentan de estas delicadezas?



viernes, 13 de mayo de 2016

Juego de trinos



Al modo de Foxá a los señoritos de Jerez,
pero a los señoritos de Podemos


Horda en la red y en casa unos moscones,
pensáis que la política es un juego
de trinos en el twitter; luego, un Lego
con que montar confluencias y sillones.

Revolución o muerte es beca o subvención,
y es barricada la universidad.
Los más iguales sois de la Igualdad
y es vuestro escudo el pero del iPhone.

Oh, la generación más preparada,
compráis ideologías enlatadas
sin ver la fecha de caducidad.

Porque coméis en casa, os da lo mismo;
y, si ahora lo chulo es el chavismo,
pues sois bolivarianos cantidad.




jueves, 12 de mayo de 2016

Llueve



Cuando llueve quisiera tener miles de hectáreas para ofrendarlas a la lluvia. Cuando no llueve, también, pero no es un sentimiento tan lírico.


miércoles, 11 de mayo de 2016

No tan bonito


A mi suegra que fuésemos a ver con los niños Murieron con las botas puestas no le pareció pedagógico, aunque no dijo nada. Luego, cada vez que se asomaba, era con tan mala suerte que le estaban clavando una flecha a alguien.

Enrique se fue entusiasmando y se le notaba porque se refería a los hombres del Séptimo de Caballería como los españoles. Síntoma evidente de identificación. 

Cuando acabó la película, Leonor, Carmencita y yo, transidos de emoción por el cumplimiento del deber hasta el extremo y la justicia post mortem y la gloria eterna, dijimos: "Qué bonito". Pero Quique no piensa que en las guerras lo importante sea participar y puntualizó muy serio y muy firme: "No tan bonito".


martes, 10 de mayo de 2016

Beethoven para sordos



Beethoven explicado para sordos (Diputación de Córdoba, 2015) de Daniel Cotta (Málaga, 1977) es un libro estupendo, que además te levanta el alma como un himno a la alegría. Aquí los fragmentos escogidos por el barbero del rey de Suecia. Alguno casi es el poema entero, pero no he podido evitarlo:


[Murciélagos] jugar a gorriones trasnochados. 
* 
¿Quién dirá “céfiro” si yo enmudezco? 
* 
[las hojas del otoño] 
… y hay dos razones 
por las que pueden compararse a un alma: 
por ser de oro y por haber caído.  
*  
Te pasa como a mayo con sus lirios: 
que no te das ni cuenta.  
* 
Hay hombres que la ven desde los áticos 
y le agradecen, sin saber ser hombres, 
su enhiesta pertinencia en ser encina.  
* 
REDADA 

 A mí me condenaron por faccioso. 
Acaudillé una rebelión de pétalos 
que en pleno atardecer voló tres bancos. 
Llevaban tras la pista varios meses, 
hozando en nuestras citas clandestinas, 
en las que convoqué a las amapolas, 
a las causas perdidas, a los árboles muertos, 
al sueño, al horizonte 
que nunca ha de alcanzarse, y a los niños 
que vuelan desde el vientre de sus madres. 
Tramábamos conquistas imposibles, 
queríamos fundar alcázares de piedra 
en los escombros de diez mil despachos. 
Nos delató el latir de nuestros pechos 
y un perfume arraigado en nuestra carne. 
Entre nuestros proyectos incumplidos, 
estaban los de hundir los rascacielos
y sepultar el mundo entre sus heces.

*
EN UN LUGAR DEL TIEMPO

[…] 
está el parchís aquel de seis casillas 
que vio las discusiones más ardientes 
que ha habido en mi familia. 
 * 

VIVIR NO ES UN FLUIR 

 Vivir no es un fluir hacia la mar, 
es remontar un río hasta la cumbre. 
Es pelear contra el querer del agua, 
nadar contra el empuje de las horas, 
inspirar, espirar. Tener agallas. 
[…] 
y una vez coronado el nacimiento, 
vacío de latido, desnudo de envolturas, 
dejarse ya arrastrar. Eso es morir. 




lunes, 9 de mayo de 2016

Mala noche



Pensaba esta noche en la definición de Santa Teresa que tanto éxito tuvo y que reza: "La vida es una mala noche en una mala posada". Está muy bien hecha, mezclando en su punto la angustia existencial con el contemptus mundi con el lenguaje coloquial y el humor que desactivan la amargura por elevación, paradójicamente. Una frase redonda.

En mi mala noche en mi buena casa, en mi buena cama, pensaba que la posada, aunque nos trae los ruidos y las incomodidades de una venta de Juan Palomeque  a la memoria, está para recordarnos que en la vida estamos apenas de paso. La frase transpira lo tácito: el alivio de ver amanecer y de coger la puerta de la venta y dejarla atrás.

La mala noche en casa propia tampoco es manca, y no tiene, encima, el resquicio de la esperanza. Sería una definición mucho más ajustada para un materialista: "La vida es una mala noche en una casa sin salida". 

Para el cristiano que no muere porque no muere, sino que está bien aquí, aunque a los órdenes de la superioridad, para el cristiano, digo, que ama el mundo apasionadamente, la vida son noches buenas y noches malas en una casa estupenda, que tendrá necesariamente una salida, antes o después, y a una casa mucho mejor, pero que no hay prisa, porque el viaje sí será fastidioso y hacer las maletas ha sido siempre un horror. 

La mala noche en buena casa tiene más afilado el contraste que en la mala posada, pero no será tan grave, porque, a esas alturas del monólogo interior, me quedé dormido.


domingo, 8 de mayo de 2016

Cruz de Carmen









Aprovechando mi ducha, Carmen ha cogido mi pluma —que tiene prohibida— y ha dibujado la cruz de la mesa de mi despacho, calcando la forma.

Ni qué decir tiene que me ha dado mucha devoción. Por saltarse así de bien mis interdictos y por lo bien que lo ha pintado. Y también por la parte de copia del trabajo, porque ya se sabe que el talento individual crece con el seguimiento fiel de la tradición.


sábado, 7 de mayo de 2016

Curriculum Vacui

Currículum Vacui: una ventaja del currículum de fracasos ése, es que me ha recordado el de Wislawa Szymborska, muy insuperable. Digamos que el primero es la cruz, el segundo la cara, y el canto de la moneda es el currículum vitae ordinario (muy ordinario) que todos arrastramos por la vida. 




Pillastre



Ayer, Enriquito salió aquí muy favorecido, como un pequeño filósofo presocrático. A la misma hora, daba otro perfil en la vida analógica: el de pillastre. 

Carmen estaba invitada a un cumpleaños y Leonor tenía que ir a la feria y yo iba al teatro (en teoría) a ver a Shakespeare, así que lo adjunté al plan de la hermana. Para que el precio por cabeza no recayese sobre los anfitriones, discutí con la encargada lo de pagar la entrada del niño. Ella no quería, que le habían dicho que entraban todos a saco. El sujeto en cuestión nos oía desde abajo, muy serio. Al final —gracias a la buena educación mutua— la chica comprendió mi situación y accedió a cobrarme, aunque ya Enriquito se había ido a jugar. 

Ya me iba cuando me llamó muy alterado desde el parque. A través de la valla me dijo a mandíbula batiente: "Je, je, papá, menos mal que no hemos pagado". No desengañé al pequeño pillastre.

viernes, 6 de mayo de 2016

Grabadora


Su tendencia a lo sentencioso, unida a una vocación pedagógica, hace que Enriquito sea una continua fuente de reflexiones. La de hoy del periódico, es una muestra. Ayer, en un rato, varias. Me acompañó a misa y, cuando volví de comulgar, me preguntó si estaba buena la Hostia, de uno a diez. Le dije que sabía como los recortes que les trae mi hermana María de vez en cuando, pero que sabía (yo lo sabía), de uno a diez, infinito. Respuesta: "Sí, infinito porque Jesús es Dios". Un teólogo —creo— lo habría firmado.

A la salida, cambio de tercio por economía. "¿Ganará mucho dinero Manuel [el mendigo]?" Mucho no, le digo, pero, como no tiene trabajo, pues pide. "Su trabajo es ser mendigo", me explica, "y lo hace muy bien".

De la biblioteca pública sólo se pueden sacar dos películas, nos advierte muy serio el encargado. Le damos las gracias, y comprendemos la medida. Pero nos va a dejar llevarnos tres. A la salida, Enrique no comprende cómo nos ha dejado llevarnos tres si sólo eran dos. Le digo (yo también pedagógico) que, cuando uno es educado, le dan muchas cosas. "Si el otro también es muy educado", complementa mi argumentación, dándole el mérito a quien lo tiene, desarmando mi presunción.

"¿Para ti mamá es muy joven, verdad?", me suelta de pronto. "Por supuesto, claro, desde luego, sin duda, ¿por qué?", respondo, sobresaltado. "Porque para mí todos los que son más pequeños que yo me parecen muy chicos y los mayores muy mayores y yo, perfecto; pero Carmen me ve muy pequeño". Me entraron ganas de decirle que yo lo veía perfecto, pero no quise complicarle un razonamiento tan geométrico.

Y dijo otra cosa también muy chula, porque me recuerdo diciéndome: "¡Qué bien, cinco!", pero se me ha olvidado. Así que me he hecho el propósito de pasear con él con una grabadora.




miércoles, 4 de mayo de 2016

Decisión crucial



El médico me ha aconsejado levantar ligeramente la cama por el cabecero. Y me ha dicho que puedo encargar unos tacos de madera, pero que unos libros bajo las patas delanteras valdrán. Llevo tres días paralizado por la trascendencia de la decisión. Podría poner, por respeto al libro, dos tomos malos, y a correr, esto es, y a dormir. Pero por respeto a la literatura no puede ser. Debería poner dos libros fundamentales, como que van a ser mi fundamento ocho horas al día. Una variable en los cimientos de los libros de cabecera. Y hay que contar en el contagio por contacto, en la cercanía, en la ósmosis. ¿Qué dos libros poner, cuáles?


martes, 3 de mayo de 2016

Coplas de (Francisco Díaz Velázquez) nadie


Coplas de nadie (Francisco Díaz Velázquez) es un librito delicioso que, de pronto, esconde coplas que nos han matao. Qué apropiado, pues, que esté publicado por Libros de la herida. Véase:


Tenía las ideas muy claras. 
¡Lástima que tanta luz 
no le dejara ver nada!

*
 ¡Qué trabajoso es hablar 
contigo que siempre tienes 
la escopetita cargá!

*
 Se encerró en su casa. 
Dicen que ese fue 
el viaje más largo 
que hizo Gulliver.

*
 A compás de bulerías 
hasta la pena más grande 
se convierte en alegría.

*
 “¡Qué corta es la vida!” 
Dicen que eso fue 
lo último que oyeron salir de los labios 
de Matusalén.

*
 Demasiada prudencia: 
siempre piensas lo que dices, 
nunca dices lo que piensas.

*
 Canta un pajarito 
dentro del nido 
y se despierta el gato 
que está dormido. 
¡Ay, Señor mío, 
que ya no puede uno 
decir ni pío!

*
 La cebolla se forma 
de muchas capas; 
cuando le quitas todas 
no queda nada. 
Como nosotros: 
bajo tantos disfraces 
no hay ningún rostro.




lunes, 2 de mayo de 2016

Elegancia natural


Primer día de playa del año. Todo bien. Yo leía bajo la sombrilla. Unos muchachos empezaron a jugar al fútbol a mi lado. Gritaban, salpicaban arena —soplaba un poniente largo que me metía los granos en los ojos— y amenazaba pelotazo. No era confortable. Entonces uno de los muchachos dijo, sin que yo hubiese tenido tiempo de quejarme ni de echarle una mirada recriminadora: "Vamos, para arriba para no dar por culo". Y me pareció una frase llena de elegancia natural. Ese muchacho, un poco basto por fuera, tenía un alma finísima. Ya (le) dijo Pla que la forma suprema de la elegancia es la caridad.