domingo, 12 de diciembre de 2010

Arre, arre, arre

Franquicias de la Estrella de Oriente.

7 comentarios:

Suso Ares Fondevila dijo...

Tendré como lente en mis ojos este artículo tuyo para no desproticar estas Navidades contra tanto ¿consumismo? No, regalismo del bueno.

E. G-Máiquez dijo...

Gracias, Suso. Tu lectura sí que es siempre un regalo del bueno.

Jesús Sanz Rioja dijo...

Sin olvidar que nos alegran la calle con villancicos. Si la SGAE no mete la zarpa, claro.

Jesús Sanz Rioja dijo...

Perdón, no he dicho nada. Había olvidado que también los mencionabas en el artículo.

José Luis dijo...

Como decía Chesterton, si los reyes magos hubieran llevado cosas intangibles como paz y buena voluntad en lugar de oro, incienso y mirra, no habría surgido la cultura cristiana.

E. G-Máiquez dijo...

Qué listo es Chesterton, madre mía.

Y gracias por el comentario, Jesús, que funciona como un estribillo. Cierto que había dicho lo de los villancicos, pero no lo sufiente ni con buena voz. Ahora queda más claro. Abrazo.

Ángel Ruiz dijo...

Los del mundo del comercio se pasan el día pagando por publicidad. Aquí en cambio les das razones verdaderas de su valor: yo creo que deberían darte un premio (o un vale de regalo por lo menos).