miércoles, 14 de marzo de 2012

De visita


"Cada vez que asistimos a una de estas orgías de lágrimas nos parece precisamente como si hubiéramos cumplido con un enfermo yendo a visitarlo a un hospital", Friedrich Schiller lo dice, con la mezcla exacta de lástima, fastidio e ironía, de esos poetas profesionalmente melancólicos; pero uno sale con la misma sensación amarga de leer las quejas tremendas de los nimileuristas: parados y desamparados

5 comentarios:

Amando Carabias María dijo...

Durante una temporada llevo pensando que lo mismo, buena parte de las causas de los problemas (o del modo en que se viven) tienen mucho que ver con haber convertido los medios en fines o haber alterado el fin de las cosas: dinero, educación, arte...

Anónimo dijo...

Tiene su gracia ese “futuro chispeante” de los alumnos de Soldadura, en un artículo que refleja tanto desamparo.
Jilguero.

Balaverde dijo...

Muy buena la forma de alternar un drama común (la doble licenciatura) con la pura ficción (joven que sabe cuatro idiomas).

Miguel dijo...

Es curioso, pero mucho de lo que comentas en el artículo es lo mismo que se decía en los grupúsculos del rojerío estudiantil contrario a Bolonia (que ya es más vintage que estar en contra de la OTAN). Olían mal pero tenía cierta lógica lo que decían, lo llamaban 'mecantilización de la educación'.

Está bien que estudiar en la Universidad sea un fin en sí mismo, pero piensa que mucha gente no está para muchas bromas con el dinero tampoco, ¿no?

Enrique García-Máiquez dijo...

Lo de "chispeante" me di miedo, por si parecía que frivolizaba, pero es verdad, entonces lo era, y quién se echa atrás. Ahora, tu guiño, Jilguero, y el de Beades en el Diario, me calman.

Gracias a todos. Y desde luego, Miguel, que una cosa no quita la otra, pero la otra tampoco debería quitar la una. Por cierto, que no se me olvida que te debo una.

Abrazos,
E.