sábado, 24 de marzo de 2012

Operación de cataratas


Me cruzo con la madre de unos amigos. Se ha operado de cataratas, y todo ha salido bien. Aunque nada más entrar en su casa, se espantó de lo sucia que estaba. Se ha pasado tres días fregando la cocina. También le llamó la atención la cantidad de arrugas de su marido. Yo la oía con una sonrisa; y recordando a mi abuela. No es por presumir, pero cuando ella se operó de cataratas estaba fascinada por los brillantes colores de la televisión. Y se pasaba el día en la ventana, mirando el jardín, asombrada y feliz, sin dar crédito de tanta belleza. 

Se ve que lo del vaso medio lleno o medio vacío no hay operación que lo remedie. 

3 comentarios:

AFD dijo...

Me gusta mucho la entrada, pero no puedo evitar preguntarme si has inventado a la madre de tus amigos... O si leerán el blog y saldrán a la defensa de su madre.

Marta dijo...

Yo aún recuerdo cuando me operé de miopía y al día siguiente me asomé por la ventana de mi habitación y le dije a mi madre: Mamá, desde casa se ve Madrid!! y es que solo quien lo ha sido puede comprender al miope...

Enrique García-Máiquez dijo...

Los amigos no sé, aún. La madre me acaba de decir que me ha leído. Y qué exagero muchísimo.

Yo todavía no me he operado, Marta. ¿Qué maravillas veré cuando lo haga?