lunes, 26 de marzo de 2012

Ida y vuelta

Me pregunta Leonor qué tal mi tarde de trabajos literarios, y le digo: "Biien-n". Nos quedamos petrificados. Así es como contesta Carmen cada tarde cuando le preguntamos qué tal en el cole. Es una entonación peculiar, inconfundible, que viene a querer decir: "Pues no voy a contestaros que maravilloso, porque es el cole, aunque, desde luego, tampoco mal. En realidad, es muy bien, pero tengo que disimular un poco porque es mi trabajo y es lo de todos los días y sería insultante si me pusiese exultante. Quedaría muy poco digno". Ahora Leonor dice que la niña debe de habérmelo copiado, pero yo estoy seguro de que no, que soy yo el que la ha imitado a ella, inconscientemente. Las influencias —lo sé porque ocurre en literatura, aunque casi nadie se da cuenta— son de ida y vuelta. Me hace mucha ilusión consignar aquí la primera que recibo de mi hija. Serán muchas más, para bien [aquí, sí, exultante].

3 comentarios:

Enrique García-Máiquez dijo...

De política hablaremos pasado mañana, donde me pagan por pasar por el trance.

Kris Kelvin dijo...

Lo que no es genética, es plagio.

Saludos

Enrique García-Máiquez dijo...

Qué buen aforismo, KK. Gracias.