miércoles, 21 de junio de 2006

En tres líneas

Entre líneas, en mi artículo de hoy, resuena un marmóreo lema estoico: "Hacer de la necesidad virtud".
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Yo diría que el Cristianismo propone, entre otras cosas, lo contrario: "Hacer de la virtud necesidad". Pablo de Tarso, más atrevido, prefirió decir: "Hacer de la necedad virtud, como del escándalo" (1Cor 1,18-23) .
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Lo que motivó la actuación del Grande-Marlaska contra ETA fue una portada de periódico. Qué muestra del inmenso poder de los medios... El mismo daimon juguetón me susurra al oído: "Claro, el poder de los fines está desaparecido".

9 comentarios:

Rocio Arana dijo...

Me hac gracia la admiración que sientes por Grande-Marlaska...

Breo Tosar dijo...

y por Saulo de Tarso...

E. G-Máiquez dijo...

Mi admiración por Marlaska es grande pero mucho mayor por el Estado de Derecho.

Con Saulo me pasa lo mismo, pero con muchísima más admiración en los dos términos de la comparación.

AnaCó dijo...

"Qué muestra del inmenso poder de los medios... El mismo daimon juguetón me susurra al oído: "Claro, el poder de los fines está desaparecido"." ¡Muy fino!

Nadie dijo...

Muy buena tu columna pero, aunque pueda parecer alegre o neutra, a mí me deja un regusto bastante amargo.

E. G-Máiquez dijo...

¡Muy bien leída, Nadie! Cierto que parece alegre, y que me alegro por las victorias de la selección, pero entre líneas está la melancolía de ver que el único patriotismo que por aquí se practica es con los pies. Lo que subraya AnaCó también es melancólico, aunque al observarlo ella se vuelva dulce.

Juan Ignacio dijo...

Genial lo de los medios y los fines. Lo usaré a menudo. Citando su fuente, por supuesto. Me voy al artículo del periódico...

Anónimo dijo...

En relación con su artículo en torno a la selección sólo un pequeño comentario : si estas conclusiones se sacan de la victoria ¿ sacaran las contrarias de la derrota si llega ? . dejemos las churras en su sitio y las merinas en el suyo .

E. G-Máiquez dijo...

Muchas gracias por su comentario, Sr. Anónimo, tan mesurado. Lo que usted me dice lo tuve en cuenta, incluso lo apunto en algún momento. Esa es la causa de la melancolía que otro lector atisbó entre líneas.