domingo, 26 de febrero de 2012

Carpe diem, qué remedio

Para archivar mis artículos de prensa, he creado dos carpetas, una, fina, donde meto los que podrían valer para un futuro librito, y otra, donde meto aquellos que de tanto seguir a la actualidad llevan la fecha de caducidad en la frente. A esta carpeta le he puesto el nombre de "Carpe diem, qué remedio", por razones obvias. Este artículo va ahí, de cabeza, pero aún así me gusta. No todo es perdurar, si sirve, vale. 

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Si, como parece, el diagnóstico es certero, el tiempo lo engrandecerá.
Jilguero.

Balaverde dijo...

Podría ser peor, Enrique: podrías estar escribiendo sobre el mourinhismo.
Muy buen análisis.

Anónimo dijo...

Sé consecuente con tu artículo y difunde la huelga a tope, tienes un par de días. El miércoles incluso puedes hacer de piquete con un pañuelo rojo en el cuello para taparte la cara.

Enrique García-Máiquez dijo...

Gracias por el consejo, Anónimo, muy atinado si yo tuviese algún interés en beneficiar los intereses del PP. Como no es el caso, dejaré lo del pañuelo y el piquete para otra ocasión. O ninguna.

Qué gol por la escuadra lo del mourinhismo, Balaverde.

Y eso, Jilguero: el tiempo. A ver.

Gracias a los tres.

Jesús Sanz Rioja dijo...

Hace unos días mis alumnos se examinaron de Comentario de Texto con tu necrológica de una mujer llamada Cristina Moreno, uno de esos artículos de circunstancias que no prescriben, y un ejemplo de los que creo que andan muy necesitados.