domingo, 11 de agosto de 2013

Elegía


Ayer, al paso, oí a una señora mayor diciendo a unos hombres con los que tomaba el fresco en la tórrida terraza de una heladería: "Ese árbol —señalaba— lo plantó vuestro padre y, mirarlo, da ya unos caquis así", y abría las manos con el tamaño de un melón. Me pareció un poema. 


9 comentarios:

L.N.J. dijo...

http://youtu.be/zTbvLJXIOfY

el otro dijo...

¿Tanto las "habría" que llegaban hasta la hache? Pues es bastante, oiga.

Enrique García-Máiquez dijo...

Gracias, otro. Uf, qué mala mañana.

L.N.J. dijo...

Presiento que no soy bienvenida...

Enrique García-Máiquez dijo...

En absoluto, L.N,J. No sé cómo ni por qué, pero siento haber dado esa impresión. Ésta es tu casa.

Anónimo dijo...

Un poema que combina las palabras con el gesto. En cierta comisión, el secretario recogía, alguna vez, además de las palabras de los asistentes a la reunión, sus expresiones no verbales, concretamente, el gesto de asentir con la cabeza.
Jilguero.

L.N.J. dijo...

Gracias Enrique, mi presentimiento ha sido un error y me alegro. Me gusta mucho venir a leerte que aunque lo hago desde hace tiempo, hasta ahora no he decidido a dejarte comentarios.

Muchas gracias, es un placer.

zUmO dE pOeSíA (emilia, aitor y cía.) dijo...

"Diciéndole a unos hombres". Se trata de un error muy extendido. Lo correcto es "diciéndoleS", por la concordancia del dativo (complemento indirecto: "a unos hombres") en plural.

Enrique García-Máiquez dijo...

Ya lo he corregido. Muchísimas gracias.