miércoles, 30 de julio de 2014

Reacción


Tenemos que reaccionar contra esta costumbre de que, a partir de cierta edad, los cumpleaños en vez de una celebración exijan una consolación. 

Le debemos tanto a los años, 40 cumple Leonor. Tanto: 

Aquel camino de piedra 
entre tu puerta y la mía 
ya es un camino de arena. 

7 comentarios:

Nicolás Gómez Dávila dijo...

Tratemos, al envejecer, de asumir actitudes que nuestra adolescencia hubiese aprobado y de tener ideas que no hubiese entendido.

Gonzalo García Yangüela ن dijo...

Felicidades y me pones a sus pies.

Anónimo dijo...

Felicidades (a toda la familia).
Jilguero

Cavalcanti dijo...

Cada año más es una satisfacción: más vida. Más que de consuelo, es de duelo no cumplirlos. ¡Felicidades!

Juan Mazoy dijo...

¡Muchísimas felicidades! Y sí, muy cierto lo que escribes pero, así todo, le dices que aún es una cría
(40, ay...!)


Un abrazo

Ignacio Trujillo dijo...

Muchas felicidades a Leonor. No parece que haya pasado de los treinta. Un abrazo.

Anónimo dijo...

Me ha recordado tu copla a otra popular que decía algo así:

Desde mi casa a tu casa,
de tanto como voy y vengo,
estoy haciendo una zanja.


La tuya me gusta más. La tuya es más real y, al tiempo, más delicada.

Ah, se me olvidó decirte que aquel título de "Rutilante rutina" era buenísimo. Era pura destilación de la reseña.

Felicidades de
Juan