sábado, 29 de septiembre de 2007

Gillette Match 3 Power

"Una cuchilla de tres bandas, con filamentos cruzados que vibran gracias a su sistema match 3 turbo, que antes de cortar el pelo lo va levantando, así consigues un afeitado bastante apurado". El barbero del rey de Suecia lee esta publicidad con envidia, pues él usa la navaja de toda la vida, afilada a la piedra, que no deja ni soñando ese apurado de la Gillette. Ya se quedó el hombre bastante amoscado con el aviso de Neuman de que "todo resumen es una exageración", pero ahora mismo, cuando devolvía El equilibrista a la estantería, ha leído:
No hay arte sin piedad.
Y le he entrado piedad de sí mismo, porque se le escapan las mejores. Como hace días, que después de haber hablado muchas veces de los Diarios de Bloy, vino la segunda cuchilla del afilado Dal, en otra entrada, y dejó en el último comentario una inestimable cita del mismísimo libro.

11 comentarios:

Anónimo dijo...

Con tres bandas por cuchilla
y cruzado filamento
corta la cara y el viento
esta eficaz maquinilla.
No es cosa en modo sencilla
espinela a la Match Tres.
Como todo, al final, es
afanarse con tesón,
nace con inspiración
esta décima que ves.

ESPINELETE, que curiosamente, y no es broma, se afeitó a las nueve y cuarto con una Match 3.

Anónimo dijo...

¿Quién sabe quién es el barbero y quién el que en sus manos pone el cuello? Si, según L. B. ningún hombre sabe quién es.

Counter-Revolutionary dijo...

Máiquez, traicioné el otro día mi ancestral costumbre de comprarlo todo de viejo y compré en la Casa del Libro (yo lo compré en la de Valencia, pero la conocerás si has estado en Madrid porque allí está la principal, y supongo que en Sevilla también habrá) la Exégesis de los lugares comunes y los Diarios de Bloy. ¡Ah, y también El fanal hialino! Me dijeron que no tenían más diarios de Trapiello, haré el intento en la de Madrid.

Dal dijo...

Calla, calla, que me parece que mi última entrada es un plagio subconsciente de un poema tuyo. En cuanto vuelva a Madrid lo compruebo.

E. G-Máiquez dijo...

Hombre, Dal, no es tu subconsciente y mi poema sino tu consciente y la realidad: que eres consciente de lo que (nos) está pasando.

CB dijo...

Que nooo, que nos tienes muy contentos, que trabajas muy bien y fino. Lo que pasa es que los libros crecen cuando no se los mira. Como la barba, como la hierba de los prados, que no se pasa la segadora de una vez para siempre.

Por lo que hace a Espinelete, ahora sí que estoy perdida, si se afeita los mofletes, no pué ser quien yo creía.

QRM dijo...

No hay arte sin verdad,
ni verdad sin crueldad.

Ignacio dijo...

A mí me parece que el gran arte requiere precisamente de una gran falta de piedad, un verlo claro e ir a por ello salvajemente, sin pensar en los efectos colaterales (llámeselos compromiso social, sentimientos, mensaje).

Pero me refiero al arte plástico, y tal vez a la poesía. Para entendernos, hablo de la diferencia entre Monet y Renoir.

Es la novela, a mi entender, la que no funciona si no hay compasión. Es algo sobre lo que llevo tiempo queriendo escribir.

Rocío Arana dijo...

pero qué chulo. Llego tarde como el conejo con chaleco blanco...

Jonathan dijo...

pues esa match 3 es pura basura, nada mas ke la anuncian mas y sale mas cara, es un reflejo de todo producto moderno, pura publicidad y engaño y a final de cuentas pura caca... yo tambien me afeite con una de esas porkerias y de verdad ke me arrepenti de comprarla...

Anónimo dijo...

Recuerdo el anuncio de la Gillette de doble hoja: "La primera hoja afeita; la segunda, apura". Lo acompañaban de un gráfico en el que se veía a la 1ª hoja cortar medio pelo y a la 2ª apurarlo definitivamente.

Años después, cuando sacaron la triple hoja y creían que nos habíamos olvidado del anuncio original, sacaban el mismo gráfico, pero la segunda hoja ya no apuraba: de eso se encargaba la tercera.

La pregunta es: ¿en qué anuncio nos engañaron, en el de la doble hoja o en el de la triple?. Sospecho que en los 2, porque años más tarde sacaron la cuádruple hoja.

Por cierto, es una vergüenza las Gillette de doble hoja que venden a precios abusivos: parece que primero las hayan utilizado para afeitar el mostacho de la Pantoja.
Ni calidad ni precio: una tomadura de pelo que, ésta sí, habría que afeitar y apurar.

Saludos