miércoles, 13 de enero de 2016

Día de mi nacimiento


En el Diario de Cádiz, cuando vas de visita, te enseñan siempre el número del día de tu nacimiento. Comprobamos con un punto de decepción, David Fernández, el director, y yo que, al haber nacido en lunes, ese día no hubo periódico y tuve que conformarme con la portada del martes, 14 de enero de 1969. Después, me di cuenta que, como suele pasar, era mucho mejor así, porque tenía el periódico con las noticias del día de mi nacimiento y no el que leyeron el día de mi nacimiento, que tiene una significación personal bastante menor.

He aquí la portada:



Que más bien parece una profecía de las brujas de Macbeth (pero buenas):

Porque ahí está mi carácter tormentoso, ya sea en la versión de tormenta de ideas, de rayos y truenos; y mi gusto por la lluvia:


Y una predisposición a la admiración de la belleza femenina, incluso aunque haya que imaginársela, como en esta foto; y sin cruzar nunca La Línea:




Una clara declaración de mi doble nacionalidad, de mis principios de güelfo blanco:


Sin dejar por ello de tener una querencia anglófila desbocada:


En esta fotografía londinense quizá lo más importante y lo más mío es esa pretensión de enmarcar y hacer artística cualquier escena de la vida cotidiana, con una sonrisa que da la perspectiva.

Eso es lo más importante, aunque sin dejar atrás un aviso sobre la melancolía de los afanes, porque ¿quién se acuerda ahora de este prodigio del Sr. Risueño, donde tanta ilusión y trabajo hubo de poner, el buen hombre?

Y para completar el retrato, no podía faltar el puntito snob, ay de mí, o tempora o mores, por cierto:



Ni tampoco un vago europeísmo, desconfiado pero constante:

¿Quién iba a decir que no en las estrellas, sí en el Diario del día de mi nacimiento, estaba escrito mi destino; o, al menos, mi vida y mi personalidad? Precisamente en el Diario, donde tanto escribo. Un último signo de que nosotros forjamos nuestro destino.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy bueno, Enrique. La prensa como complemento de Nomen est omen... Tiene sentido. ¡Feliz cumpleaños! BB

Gonzalo García Yangüela ن dijo...

Muchas Felicidades, Enrique.

Un abrazo y ¡te alcanzaré de nuevo!

Jorge P dijo...

Muy buena este repaso hemerotéquico (ya me ha picado a mi la curiosidad). Pero a lo importante: ¡feliz cumpleaños!