jueves, 19 de enero de 2012

Desenmascararse


Lo peor del escritor autobiográfico es que realiza un trabajo utópico. Nunca acaba uno de desenmascararse. Te quitas una careta y, al poco tiempo, te descubres otra nueva, y te preguntas cuándo llegarás a tu yo y, sobre todo, a quién encontrarás allí, a quién. Así, me pensaba muy entregado a la voluntad de Dios y siempre que nos ocurría algo, bueno, malo o regular, exclamaba, suspiraba o chasqueaba: "Que sea lo que Él quiera"; pero de golpe y porrazo he caído de otro de mis caballos. Yo lo que soy es un estoico de tomo, cruzado con un hedonista de lomo, un paganazo, pues, de tomo y lomo. Para poder decir "Que sea lo que Dios quiera", un cristiano tiene que sacudirse (literalmente) su placentera pereza de verlas venir y hacer él lo que sabe de sobra que Dios quiere que haga. Y si no, pues no vale. 

12 comentarios:

Anónimo dijo...

Pon tu mirada en el Señor; Él te dará la fuerza necesaria para levantarte.
Un saludo
Caty

Suso Ares Fondevila dijo...

Qué bueno.
Gracias.

Angel Ruiz dijo...

Viene bien aquí una frase de nuestro 'léxico familiar' (salió el otro día también): "Si no hay lomo, de todo como".

Enrique García-Máiquez dijo...

Dios te pague, Suso, ese don que tienes de jalearme las entradas cuando más lo necesito.

Me lo merezco, Ángel. Cuando tecleaba lo del tomo y lo del lomo pensaba "uf, ¿qué pensará de esto Ángel?". Telepatía y léxico familiar.

Y desde luego, Caty. Eso es lo fundamental. Gracias.

Suso Ares Fondevila dijo...

Y Dios te pague a ti la oportunidad que me das para hacerlo.

cb dijo...

Gracias, Enrique.
Así es, tenemos toda una cuadra.
Buenísimo lo del el cruce estoico-hedonista, aunque no te me vas de la cabeza con túnica y sandalias, un librote en una mano y una buena caña de lomo en la otra.

Enrique García-Máiquez dijo...

Es que lo del tomo y el lomo, leído a lo cb, sí que me desenmascara: el libro y la caña. Uf, que veo que tampoco se me va a ir a mí de la cabeza.

Anónimo dijo...

ja, ja. Qué bueno: el Que sea lo que Dios quiera, es casi un... que lo haga Él, que lo hará mejor.

La próxima vez que lo diga, me acordaré de tí. jgm

Anónimo dijo...

Un poeta admirado también escribió sobre eso, claro:

...Mi secreto
al contarlo
da paso a otro secreto
y a otro secreto cada vez más hondo.

Siempre queda algo -no se qué- que no se alcanza. Será eso lo que soy.

;-)
BB

Enrique García-Máiquez dijo...

Lo que tiene ese poeta es un lector admirable. Muchas gracias.

Mora Fandos dijo...

Me he acordado de un trabalenguas de Santo Tomás de Aquino, que entre tanta página de Summa, tenía que haber de todo -no me extrañaría que incluso hubiera más de un haiku-:

Dios no quiere que queramos lo que Él quiere; Dios quiere que queramos lo que Él quiere que queramos.

Cordelia dijo...

Me ha encantado. Gracias. (y lo de la caña de lomo me ha abierto el apetito...)