jueves, 26 de enero de 2012

Inagotable

Quizá si cuando publiqué esta reseña a su poesía completa hasta la fecha Carlos Pujol no me la hubiese agradecido, no habría pensado ahora en rescatarla, y habría escrito otra con otro tono diferente. Y, sin embargo, gracias a eso he aprendido, como de Carlos Pujol, una lección nueva. La leo y me alegro. De los poetas verdaderos no hay que hablar nunca como si hubiesen muerto. 

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Enhorabuena por la reseña y muchas gracias por descubrirme a alguien que merece la pena (en presente) y que emociona hasta lo más profundo.
Un saludo
Caty

domingovallejo dijo...

Enrique, encuentro parecidos con nuestro Jiménez Lozano:escritor tardío; odiosos del "yo odioso"; palabra, aquí secreto (el cosero secreto de JL) allí "fulgor", palabra que quizá sea también la de Eloy Sánchez Rosillo. Gracias por la reseña. Conocía el último libro y poesías sueltas, pero habrá que buscar éste. Un saludo Domingo

Jesús Beades dijo...

Yo soy de mucho hablar, por eso escribo.

Enrique García-Máiquez dijo...

Jo, Beades, eso mismo me pasa a mí, y ahora que tú lo dices me descubro. Gracias.

Y a Caty, como casi todas las mañanas.

Y a Domingo, que tiene toda la razón del mundo, y tampoco había caído. Está también la conexión francesa, y el ángulo que les basta, y la ironía bienhumorada. Otra cosa que te debo.

Enrique García-Máiquez dijo...

Aunque pensándolo mejor, admirado y locuaz Beades, en esa identificación mía con tu variación pesó, me temo, el síndrome de Estocolmo que padece el lector ante el talento ajeno. Yo más bien tendría que decir:

"Soy de hablar medio mal, por eso escribo".

Pero gracias por volver esa frase tan buena de Pujol hacia nosotros, como una linterna.

cb dijo...

No mueren, no.
Recordaba el poco hablar de una entrada del barbero, se me quedó grabado, aunque en mi versión pasó a decir: por eso no escribo.
Gracias por rescatar la reseña agradecida. Es como leeros a los dos a la vez.
Me dejas pensando por qué dejar algo "definitivamente atrás, si es posible", es disolvente (a mí me parecía de una solvencia envidiable, pero claro...)

Enrique García-Máiquez dijo...

Es bonito, CB, como vamos leyendo esa cita cada uno a su modo. Aunque lo ideal es que tú escribieses más, dicho sea aprovechando la ocasión, que pintan calva.

Y tienes razón. Puede que cegado por mi argumentación no haya visto la solvencia que hay también en dejarse definitivamente atrás, pero yo iba detrás de ese rechazo a sí mismo o, mejor dicho, a su yo, de Carlos Pujol, y vi que en ese volver al pasado, pero para dejarlo atrás, no para traerlo aquí, había bastante de borrar hasta las huellas.