viernes, 6 de enero de 2012

Foronda, 2—Máiquez, 0


Días bajo el cielo, como ya hemos dicho, es, literariamente, precioso. Y además encierra una doble enseñanza moral. Primero, no se permite ni una sola broma con el tema (tan inflamable) de la familia política (tan de actualidad en estas fechas). Sin efusiones sentimentales, que darían vergüenza ajena, destila admiración y cariño por todos ellos. Y segundo, que el modo en el que Foronda, dueño de su soledad, se siente parte de la familia de su mujer y del pueblo es compartiendo las faenas del campo y de la casa. El trabajo en común es una comunión.