domingo, 29 de enero de 2012

Donde la hoguera verde



Inma Moreno ha ganado el premio "Antonio Machado en Baeza", que le ha dado, además de 6.000 € que quién los pillara, la publicación de Donde la hoguera verde en Hip- hip- Hiperión. ¡Hurra! Y a nosotros nos ha dado —y ahí es nada— la posibilidad de leer sus versos. 

El miércoles fui a la presentación del libro a Cádiz-Cádiz, o sea, a Cádiz capital, como decimos los de Cádiz provincia. Yo iba, más que nada, para arropar a mi amiga. Cree el ladrón que todos son de su condición, y abrigo pocas esperanzas cuando voy a la presentación de un libro. Esta vez no se cumplieron mis desesperanzas. Estuvo muy bien. El agudo presentador preguntó por los títulos de los poemarios de Inma, y ella hizo una reflexión muy sabrosa. Son siempre frases inacabadas: Son los ríos, Como lava oscura, y este Donde la hoguera verde; y eso, aunque no lo ha hecho nunca a propósito, debe de indicar, suponía ella y a mí me convenció, su idea de que la poesía es sobre todo señalar un misterio, un misterio al que ha de llegar solo el lector. Egotista, me puse a pensar que quizá mis títulos, frases coloquiales que transparentan un significado más alto, funcionan de un modo análogo, dentro de las diferencias de cada cual. 

Hubo coloquio posterior muy interesante, lo que fue otra cosa insólita. Apuntó Ana-Sofía Pérez-Bustamente [que no lee mi blogg y yo le dije muy en serio que mejor, porque con los amigos que venís tengo suficiente y prefiero que las autoridades lean luego los libros en que selecciono mucho y corrijo más estas entradas, eso le dije, pero a lo mejor, cae en la trampa de Google y viene a ver qué digo de ella], muy bien apuntó, digo, que veía en este libro que sucede en Inglaterra, la huella de una escuela sevillana (Jacobo Cortines, Fernando Ortiz, Juan Lamillar) con cierta contención muy british, que remite —eso ya lo tercié yo— a reivindicación del T. S. Eliot crítico que hiciera Cernuda y, entre nosotros, Ortiz y al tamizado mito de la Andalucía inglesa que tanto glosara Pemán. 

Unos y otros fueron destacando poemas favoritos y me llamó poderosamente la atención la falta de coincidencia. Nadie señaló el que yo colgué ya aquí. Ni tampoco éste: 

FÍSICA CUÁNTICA

La misma luz filtrada en blanco,
el mismo mar de plomo huidizo,
el mismo viento casi sólido,
las mismas gentes,
el mismo suelo,
la misma estricta geografía
y, sin embargo, en mi conciencia,
dos universos separados.

Con su presencia cotidiana,
desde que vine hace unos meses
hasta este instante en que lo miro
¿en qué momento este paseo,
este que hoy vivo y que me vive,
se avino a ser este paseo?

Donde la hoguera verde nace de un viaje a Inglaterra que se transforma en un viaje al interior del alma. Justamente de la transformación nos habla este poema, de cómo un parque anodino (aunque perfectamente descrito: "luz filtrada en blanco", "viento casi sólido", "mar de plomo huidizo") se convierte de pronto en parte de una vida, la nuestra, y ésta hace a su vez nuestro el parque. Las nociones de la física cuántica se aproximan a estas transformaciones sentimentales de la realidad, aunque sin llegar a su hondura.  

11 comentarios:

Anónimo dijo...

¡Oh, qué bonito poema, encantado me ha! Este libro sí me lo leo seguro.

Adaldrida dijo...

¡¡¡ENVIDIA!!!

Anónimo dijo...

Gracias
Caty

Miguel dijo...

Aunque impresiona la armonía en general de las leyes físicas y en concreto de la cuántica, después de haberla estudiado jamás se me habría ocurrido titular a un poema así de esa manera.

Y me encanta, qué agilidad y qué frescura. El miércoles le planto esto en el examen y paso de Schrödinger y de los pozos de potencial.

Miguel dijo...

Y por cierto, gracias por el piropo de "con los amigos que venís tengo suficiente" :)

Enrique García-Máiquez dijo...

No es un piropo, sino el más cierto y sentido de los agradecimientos.

Ojalá algo de aquí te sirva para los exámenes que no te dejo preparar con la concentración que querrías.

I. M. dijo...

Yo sí que te leo, Enrique -claro, estoy entre los amigos, qué bien-, y más aún desde que me he hecho bloguera yo también -este mundillo engancha-. Estoy de acuerdo contigo, tu poesía deja así, como quien no quiere la cosa, como quien te está hablando de sus tareas cotidianas, disparos certeros a la sansibilidad más profunda y al misterio ¿cómo si no sería una poesía tan buena?.
Gracias por tus piropos una vez más.
Por cierto, que si no suelo destacar este poema es porque me he dado cuenta de que un anuncio televisivo usa como recurso la misma larga anáfora que sostiene la primera parte del mismo y me lo ha desgraciado sentimentalmente.
Un abrazo

Enrique García-Máiquez dijo...

Eso te pasa, Inma, por ver la tele...

Dal dijo...

Hiperión, la librería de Madrid, ha cerrado. No sé si por reforma o definitivamente. Da la impresión de lo segundo. Una pena.

Enrique García-Máiquez dijo...

No será porque nosotros, querido Dal, no hayamos echado el resto para hacerla rentable. Esperemos que sea un cierre provisional.

gatoflauta dijo...

Hace cosa de dos meses, Jesús Munárriz, a quien vi en una presentación, me dijo que era un cierre por obras, pero que en unos meses (antes del verano, creo) volvería a abrirse. Si los planes no han cambiado desde entonces, así está la cosa.