viernes, 12 de octubre de 2012

La fe de Dante




Hoy la examinan en Roma, y nosotros nos unimos aquí


3 comentarios:

Francisco Alba dijo...

A tu espléndido examen del credo dantesco sólo se me ocurre decir, aquello que leí en Unamuno y que dijo el centurión a Cristo: Señor, creo; ayuda a mi incredulidad.

De estos tercetos me queda sólo (y no es poca cosa) el goce estético.

Francisco Alba dijo...

Corrijo: no era el centurión sino el padre del niño epiléptico.

Enrique García-Máiquez dijo...

Muchas gracias, querido Francisco. El goce estético no es una mala ayuda ni mucho menos para la fe de cualquiera. A mí que no me falte.