martes, 2 de octubre de 2012

La más dulce heráldica del arte

Para seguir celebrando cosas hoy, la salida del Tomás Moro, de William Shakespeare y otros. Y allí, qué hermosa defensa de la poesía se marca Shakespeare por boca de Moro, mano a mano, y qué arreón al rey.


ERASMO
La mejor medicina, el buen humor.
Capaz conserva el cuerpo, pues sabemos
que la melancolía atora el flujo
de la sangre y el aire; pero un erecto espíritu
nos alarga los días con feliz ejercicio.
Debe el estudio ser lo más triste en la vida;
el resto, un juego exento de pensamientos graves.
MORO
Erasmo ha predicado el evangelio
contra la medicina. Y decidme, poeta…
SURREY
Oh, milord, al llamarme «poeta» me acusáis
de ingente ociosidad. Es un estudio
que a pobres nos destina; y se nos tiene
de siempre por inútiles para la cosa pública.
MORO
No abandonéis la hermosa poesía, dulce lord,
a tal desprecio. Con el corazón hablando,
es la más dulce heráldica del arte,
la que distingue el duro, áspero acebo
del airoso laurel.

SURREY
.............................Sin embargo, milord,
se ha quedado la última, detrás
de las ciencias mecánicas.

MORO
............................... Yo os mostraré por qué
no es tiempo de poetas. Deberían
cantar según el fuerte canon heroica facta:
Qui faciunt reges heroica carmina laudant.
Pero decaen los grandes temas, y así las plumas
privadas de ejercicio, languidecen.


1 comentario:

José María JURADO dijo...

Qué maravilla.