viernes, 10 de mayo de 2013

AP-4 Sevilla-Cádiz


Viaje de vuelta 
hablando bien de todo. 
Las doce en el reloj. 


3 comentarios:

Javier de N dijo...

Más allá de las doce, pero la literatura mejora la vida.

Enrique García-Máiquez dijo...

O no, Javier. Tu haiku (nuestro viaje) es el de la no luna, la más mía de todas. Este fue de ayer, que también fui a Sevilla, con mi padre. Magistral tarde sobre la poesía de Aquilino, de esas que crean afición.

Enrique García-Máiquez dijo...

"Y seguro que el asiento del coche era un beato sillón". Me apunta a través de Google Reader el fino José María Jurado. ¡Y lo era hasta qué punto! A mi padre le gusta conducir más que yo y eché al máximo para atrás mi asiento de copiloto. Era talmente.