sábado, 5 de marzo de 2011

Recibimiento


La camisa de rayas la compré ayer en Madrid, y también tiene su historia. 

2 comentarios:

Gonzalo dijo...

En la foto no se aprecia el babeo paterno...

;-)

Anónimo dijo...

Emociona inmensamente ver que una niña tan pequeña pueda expresar con esa carita de la foto la inmensa dicha con que recibe al padre después de una ausencia: la mirada perdida en el paraíso, y la sonrisa de quien sabe que con la llegada del padre no habrá nada que temer.