jueves, 27 de agosto de 2015

Donde no me reprimo del todo


Es ahora una lucha diaria para no llegar aquí como un abuelete a contar las gracias de mis hijos. Pero al menos dos, que, como son verbales, tienen una excusa.

Quique me dice: "Papá, ¿a que 'pompi' es la forma educante de decirlo?" Y me pasmo de lo bien usado que está el lenguaje. Porque nadie, por muy educado que sea, dice 'pompi' sino  en el papel de educador, y ya está.

A Carmen le señalo el árbol de la entrada y le enseño: "El laurel, Carmen, es el árbol de los poetas..." "Y el cola-cao con galletas / es la comida de los atletas", me contesta, muy seria.