jueves, 20 de agosto de 2015

Tiempo de verdad


Un certero comentarista ponía el dedo en la llaga:



En efecto, no tengo tiempo de verdad y no hago las cosas con tanta asiduidad. Tengo pruebas. Me examino cada día según una tabla excel que consta de 100 ítems divididos en diez campos de actuación y trabajo. Eso pasa a un gráfico circular. Éste:





El aspecto negro del círculo al abrirlo cada mañana me sirve de jaculatoria eucarística sensu contrario: el día será blanco, sobre todo, si recibo en condiciones la Hostia pura. 

A medida que pasan las horas, voy marcando lo que puedo (lo que hago) en las tablas vinculadas a la principal y, al final del día, compruebo que, efectivamente, no hago o no puedo casi nada con tanta asiduidad, como, por otra parte, ya os dais cuenta por el estado de semi abandono en el que tengo este blogg, que quiero tanto. Esto fue ayer:



Lo negro me preocupaba hasta que caí en que también lo podía contabilizar como el margen de sinceridad conmigo mismo. 

Y así descanso. 


5 comentarios:

Anónimo dijo...

Ni puñetero caso, Enrique.
El futuro el pobre jubilado lo debe ver como que impide el paso de la luz e impide ver lo que hay detrás,osease, opaco. Y su presente debe ser oscuro o poco vibrante, osease, opaco. Por lo tanto opaco al cuadrado, osease, tonto de capirote.
Pues eso, ni caso.

Marcela Duque dijo...

El cuadro muestra tu empeño por poner orden y aprovechar con intensidad el tiempo que tienes. ¡Eso es mucho!

Máriam Sanchez dijo...

Estupendo el cuadro y todos los pensamientos que compartes.

Máriam Sanchez dijo...

Estupendo cuadro y fantásticas respuestas

Anónimo dijo...

"...Sólo la luz que cae continuamente del cielo le proporciona a un árbol la energía que hunde profundamente en la tierra las poderosas raíces. En verdad, el árbol está enraizado en el cielo.
Sólo lo que viene del cielo es susceptible de imprimir realmente una marca sobre la tierra." S. Weil